Argentina e Inglaterra disputarán este miércoles una de las semifinales más esperadas del Mundial 2026, con dos referentes llamados a marcar la diferencia: Lionel Messi y Jude Bellingham. El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta será el escenario donde ambas selecciones buscarán un lugar en la gran final.
A sus 39 años, Messi afronta el sexto Mundial de su carrera y jugará la tercera semifinal de una Copa del Mundo. El capitán argentino atraviesa uno de los mejores momentos de su trayectoria en este torneo, impulsado por la tranquilidad que le dejó conquistar el título en Catar 2022.
El delantero del Inter Miami acumula ocho goles y dos asistencias en seis partidos, estadísticas que lo convierten en el principal referente ofensivo de la Albiceleste. Además de su capacidad goleadora, ha sido determinante en la creación de juego y en las acciones a balón parado, aportando directamente en la mayoría de los encuentros del equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Messi anotó tres goles frente a Argelia, un doblete contra Austria y también marcó ante Jordania, Cabo Verde y Egipto. En los cuartos de final volvió a ser decisivo al asistir a Alexis Mac Allister en la victoria que clasificó a Argentina entre las cuatro mejores selecciones del torneo.
Enfrente estará Jude Bellingham, quien con apenas 23 años se consolidó como el líder futbolístico de Inglaterra. El mediocampista del Real Madrid disputa su segundo Mundial y llega a esta instancia convertido en una de las grandes figuras del campeonato bajo el mando de Thomas Tuchel.
El inglés suma seis goles en la competición y destaca por su despliegue físico, capacidad para llegar a ambas áreas y liderazgo en los momentos de mayor exigencia. Su sociedad con Harry Kane ha sido una de las principales fortalezas de una selección que sueña con conquistar su segunda Copa del Mundo, seis décadas después de su único título.
Mientras Argentina confía en la experiencia y la jerarquía de Messi, Inglaterra apuesta por la energía y el talento de Bellingham. Ambos portan el número 10 de sus selecciones y representan dos generaciones distintas del fútbol mundial, pero con el mismo objetivo: conducir a su país hasta la final.
El ganador del encuentro avanzará al partido por el título del Mundial 2026. En un duelo cargado de historia, buena parte del desenlace dependerá de lo que puedan producir dos futbolistas llamados a definir el presente y el futuro del fútbol internacional.