México y Sudáfrica serán los encargados de levantar el telón de la Copa Mundial de la FIFA 2026 este jueves en el Estadio Azteca de Ciudad de México, escenario histórico que albergará por tercera ocasión un partido inaugural de una Copa del Mundo.
El encuentro revive el enfrentamiento que ambas selecciones protagonizaron en el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando igualaron 1-1 en el choque que abrió aquella edición. En esa ocasión, los africanos actuaron como anfitriones, mientras que ahora será México quien buscará aprovechar el respaldo de su afición.
La selección dirigida por Javier Aguirre llega al torneo con altas expectativas y con una racha positiva que la mantiene invicta durante 2026. El conjunto azteca acumula tres victorias consecutivas en sus partidos de preparación y solo ha recibido un gol en sus últimos compromisos.
Entre las principales figuras mexicanas destacan el delantero Raúl Jiménez, el joven talento Gilberto Mora, de apenas 17 años, y el mediocampista Álvaro Fidalgo. Además, el experimentado portero Guillermo Ochoa hará historia al disputar su sexto Mundial, una marca inédita para un futbolista mexicano.
México intentará superar la barrera de los octavos de final que ha marcado sus últimas participaciones mundialistas. Desde alcanzar los cuartos de final en 1986, precisamente cuando organizó el torneo, el combinado tricolor no ha logrado avanzar más allá de esa instancia.

Por su parte, Sudáfrica regresa a una Copa del Mundo después de 16 años de ausencia. Los llamados «Bafana Bafana» buscan convertirse en una de las sorpresas del Grupo A, que también integran República Checa y Corea del Sur.
Sin embargo, el conjunto africano llega con más dudas que certezas. Acumula cinco encuentros consecutivos sin ganar y viene de una discreta participación en la Copa Africana de Naciones, donde quedó eliminado en las primeras fases de eliminación directa.
El seleccionador Hugo Broos apuesta por una plantilla compuesta mayoritariamente por jugadores de la liga sudafricana, aunque confía en que el equipo pueda competir de igual a igual frente a los anfitriones y comenzar con buen pie su regreso a la máxima cita del fútbol mundial.
El partido se disputará en un ambiente histórico, ya que México se convertirá en el primer país en albergar tres Copas del Mundo. El Estadio Azteca también será el primer recinto en recibir tres encuentros inaugurales en la historia del torneo, consolidando su lugar como uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol internacional.