La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que retrasar, espaciar o modificar el calendario de vacunación infantil puede aumentar el tiempo durante el cual los niños permanecen expuestos a enfermedades peligrosas, e insistió en la importancia de administrar las dosis en los períodos recomendados.

El organismo recuperó un artículo divulgativo publicado el 4 de diciembre de 2025 y lo destacó en su cuenta oficial de X, coincidiendo con una orden del presidente estadounidense, Donald Trump, para revisar los protocolos de vacunación infantil en Estados Unidos.

“Retrasar, espaciar o modificar el calendario de vacunación implica que su hijo podría estar expuesto a enfermedades peligrosas durante un período más prolongado”, señala la OMS en el documento, en el que recuerda que las vacunas protegen contra enfermedades que pueden provocar complicaciones graves o poner en riesgo la vida.

La organización explicó que las vacunas deben administrarse antes de que los menores entren en contacto con determinados agentes infecciosos para alcanzar una protección adecuada. Por esa razón, buena parte de las inmunizaciones infantiles se concentra entre los 12 y 18 meses de vida.

La OMS recordó que durante más de 60 años expertos internacionales han estudiado la transmisión de enfermedades, la seguridad de las vacunas y su capacidad para proteger a las personas. “Cada vacuna se recomienda en el momento en que ofrece la mejor protección contra enfermedades graves”, señaló el organismo.

Aunque los países pueden adaptar algunos aspectos de sus calendarios de vacunación según sus necesidades sanitarias y patrones epidemiológicos, la OMS mantiene recomendaciones internacionales sobre inmunizaciones contra enfermedades como hepatitis B, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, sarampión, rubéola, neumococo, rotavirus y virus del papiloma humano (VPH), entre otras.

El pronunciamiento ocurre después de que Trump ordenara cambios que reducen a 11 las vacunas recomendadas de forma general para todos los niños en Estados Unidos, siete menos respecto de las recomendaciones anteriores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Esas siete inmunizaciones quedarían sujetas a una decisión clínica compartida entre médicos y familias.

La Administración Trump sostiene que la modificación pretende ampliar la libertad de elección de los padres y ajustar el calendario a la evidencia científica y las prácticas de otros países desarrollados. La OMS, por su parte, defendió que el momento establecido para administrar cada dosis responde a años de investigación sobre el desarrollo del sistema inmunitario y los períodos de mayor riesgo de contraer enfermedades.