La ONG Prisoners Defenders (PD) elevó este jueves a 1,214 la cifra de presos por motivos políticos en Cuba, un nuevo máximo, al publicar su informe de febrero.
El reporte mensual registró el mes pasado 28 nuevos reclusos (23 hombres y cinco mujeres). Otros 21 salieron de la cárcel, “20 por el cumplimiento íntegro de la sanción impuesta” y un fallecido bajo custodia del Estado, con lo que suman siete desde 2023.
La organización señaló que “la mayoría de los (nuevos) detenidos han sido acusados del delito de propaganda contra el orden constitucional”, al cual se atribuyen las actividades de “elaborar, exhibir o difundir carteles críticos, grafitis con consignas libertarias, o mensajes políticos en Internet”.
Entre ellos se encuentran diez panameños, acusados de pintadas críticas con el Gobierno y el sistema político, y dos influencers cubanos, miembros del proyecto “el4tico” (‘El Cuartico’), que comenta y analiza la realidad política, social y económica del país.
La ONG denunció asimismo ciertos “acontecimientos en centros penitenciarios cubanos” que “evidencian un deterioro extremo de condiciones” en las cárceles del país, haciendo referencia al motón en la prisión de alta seguridad de Canaleta (centro de Cuba) del pasado 18 de febrero.
Un testimonio de un recluso en este penal facilitado a EFE aseguró que, entre los motivos del incidente , estuvieron el “hambre” y “los malos tratos” en la prisión, así como del descontento con el Gobierno cubano.
PD destacó que entre los presos por motivos políticos, 31 fueron detenidos siendo menores. De ellos, 16 fueron condenados por Sedición, y la pena media para ellos es de 5 años de privación de libertad. La edad penal mínima en Cuba son los 16 años.
La ONG refirió que entre los prisioneros políticos han censado 467 con patologías médicas graves y verificado 47 con trastornos graves de la salud mental sin tratamiento médico o psiquiátrico adecuado.