En San Bartolomé Perulapía, municipio de Cuscatlán, cada 24 de diciembre se escucha en las calles a pequeños pastores lanzando vivas al niño Dios. Una tradición antigua que en 1981 fue rescatada por Rosalina Méndez de Mendoza, luego del fallecimiento de la organizadora anterior, Juana Beltrán.
Rosalina Méndez, de 69 años de edad, es fiel creyente de las tradiciones católicas; desde muy pequeña fomentaron su amor al niño Jesús participando en pastorelas, una experiencia que la dotó de herramientas para comenzar a enseñar cánticos y mensajes de paz a niños y jóvenes hace 37 años.
Según Méndez, fue en época de conflicto armado cuando tomó la responsabilidad de preparar a los infantes para que, al menos, durante una temporada, las familias disfrutaran de una tradición que recuerda la alegría por el nacimiento del niño Dios.
“Ya se comenzaban a ver cosas (enfrentamientos) cuando me llamó el padre, en ese momento estaba el presbítero Luis Montesinos, y me dijo que siguiera la tradición de las pastorelas, entonces decidimos ponerle el nombre de ‘Mensajeros de la paz’”, detalló.
Las pastorelas representan el camino que siguieron los pastores rumbo a Belén para adorar al niño Jesús cuando se enteraron de su nacimiento. Es una tradición propia de la fe católica y en algunos municipios se realizan, inclusive, presentaciones teatrales.
La pastorela de Rosalina Méndez fue premiada en 1992 por el ahora cardenal, Gregorio Rosa Chávez. / Cortesía
“Son tradiciones que no podemos dejar que se pierdan, imagínese, es el nacimiento del niño Dios”, destacó. Muy emocionada, aseguró que durante 37 años ha mantenido la responsabilidad que le fue otorgada por el ahora fallecido padre Montesinos.
“El padre quería tanto a las pastorelas que fue con nosotros a la plaza Divino Salvador del Mundo, después de que vino el Papa (en 1983), ahí estaba el templete que había quedado, y ganamos un lugar porque fue la única pastorela representada por un padre”, recordó.
Con el paso del tiempo, ha llevado su pastorela a iglesias, hospitales y plazas, y ha ganado otros reconocimientos gracias al buen desenvolvimiento de sus “Mensajeros de la paz”.
“Para mí es una alegría muy grande y eso me motiva a seguir hasta donde Dios me lo permita sacando mi pastorela”, señaló.
Pese a los años y los achaques de la edad, aseguró que no puede desfallecer en su trabajo, por eso el próximo 24 de diciembre la pequeña María, San José, los ángeles, pastores y los tres reyes magos recorrerán las calles del municipio, “porque el nacimiento del niño Dios es la luz del cristiano y la estrella que nos ilumina”.
