Cada 21 de junio, la Tierra empieza una nueva etapa y es que el hemisferio norte del globo terrestre se coloca inclinado a unos 23.4 grados hacia el Sol, un evento conocido como el solsticio de verano, durante el día que tiene más horas de luz solar.
«Esta inclinación provoca que lleguen diferentes cantidades de luz solar a distintas regiones del planeta durante la órbita terrestre, lo que significa que en el hemisferio norte se vive el día más largo y la noche más corta del año, mientras que en el hemisferio sur ocurre justamente lo contrario», señala el sitio de National Geographic.
Una nota del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) explica que el nombre solsticio viene del latín «sol staticus» que significa «sol quieto», ya que la declinación del Sol se mantiene durante varios días sin moverse.

La Asociación de Astronomía de El Salvador (ASTRO) explicó que la mayor declinación del Sol será alcanzada este domingo, 21 de junio a las 2:27 de la tarde, entre las constelaciones de Tauro. El sol saldrá a las 5:30 de la mañana y se ocultará a las 6:26 de la tarde en la latitud de San Salvador, estando expuesto durante 12 horas y 56 minutos.
El solsticio de junio marca el inicio del verano astronómico boreal y el invierno austral.
El solsticio y las tradiciones
El solsticio de junio coincide con la fiesta de San Juan Bautista donde algunas regiones celebran «la mágica noche de San Juan Bautista», una fiesta antigua donde se conmemora el nacimiento de este personaje bíblico.
En el Polo Norte, se conoce como el sol de media noche, precisamente por que el astro rey sigue brillando después de las cero horas.
En donde al principio, la humanidad creía que el Sol no volvería a su esplendor total, debido a que después del 21 de junio, los días eran más cortos.
Por ello, según cita el MARN, las personas hacían fogatas y ritos para simbolizar el poder del astro rey y renovar su energía.
También, en la llanura de Salisbury, en Inglaterra, miles se concentran en Stonehenge para ver la salida del sol alineada con la piedra del talón.
Tras el solsticio, en el hemisferio norte las temperaturas ascienden ligeramente debido a que alcanza su mayor punto frente al Sol.