”Las sanciones cubrirán los sectores financiero, de energía y de transportes de Rusia”, señala la declaración emitida tras la cumbre, y deberían ser adoptadas “sin demora”.
Un borrador de las medidas menciona una prohibición de nuevos depósitos de ciudadanos de Rusia en bancos europeos por valor superior a 100.000 euros, así como la venta de títulos de deuda nominados en euro a compradores rusos.
El borrador también menciona el veto a la exportación de tecnología, partes y servicios aeronáuticos y aeroespaciales, así como de equipos de renovación de refinerías de petróleo. La prohibición afectaría igualmente bienes de doble uso, civil y militar.
También propone ampliar los criterios para inclusión de personas en las listas de sancionados para añadir a ella los miembros de la Duma Estatal rusa que aún no fueron afectados, miembros del Consejo Nacional de Seguridad de Rusia, y ciudadanos de Bielorrusia que facilitaron las operaciones contra Ucrania.
En la declaración, la UE pide “que Rusia cese inmediatamente sus acciones militares, retire incondicionalmente todas sus fuerzas y equipos militares de todo el territorio de Ucrania y respete la integridad territorial, soberanía e independencia” de ese país.
Durante la jornada el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, había advertido que con el enorme paquete de sanciones en estudio -el mayor lanzado por el bloque - Rusia corría el riesgo de un “aislamiento sin precedentes”.
EE.UU. también golpeará a Rusia.
El presidente Joe Biden anunció ayer nuevas sanciones económicas que convertirán a su homólogo ruso Vladimir Putin en un “paria” por haber invadido Ucrania, pero reconoció la falta de unidad entre potencias occidentales para que sean aún más devastadoras.
En un discurso desde la Casa Blanca, Biden dijo que Occidente sancionará a otros cuatro bancos rusos y que las restricciones a la exportación suprimirán “más de la mitad de las importaciones tecnológicas de Rusia”.
“Esto impondrá un costo alto a la economía rusa, tanto de inmediato como a largo plazo”, dijo.
Estas medidas, junto con otras anunciadas esta semana, convertirán a Putin en “un paria en la escena internacional”, afirmó Biden, que advierte que cualquier país “que acepte la agresión abierta” de Rusia contra Ucrania “quedará manchado” por asociarse a ello.
Por de pronto Estados Unidos impuso sanciones este jueves a 24 personas y organizaciones bielorrusas porque su país “apoyó y facilitó la invasión” de Ucrania.
Tampoco se sacará a Rusia del sistema de pagos internacionales SWIFT, una medida solicitada por Ucrania, por falta de acuerdo entre los países occidentales. “Siempre es una opción, pero en este momento esa no es la posición que el resto de Europa desea tomar”, dijo.
Según una fuente militar estadounidense, la ofensiva rusa tiene como objetivo “decapitar” al gobierno de Ucrania e instalar en su lugar a un régimen favorable a Moscú.
El G7 cierra filas.
El grupo de naciones integrado por Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos, afirmó en un comunicado que Rusia desató “una seria amenaza para el orden internacional, basado en reglas”.Biden anticipó en Twitter que el G7 impondrá “paquetes de sanciones devastadoras y otras medidas económicas para hacer que Rusia rinda cuentas. Apoyamos al valiente pueblo de Ucrania”.
Las siete potencias industriales dijeron asimismo estar “preparadas para actuar” para minimizar las consecuencias en los mercados energéticos mundiales tras el brutal ataque a Ucrania.
Piden a Latinoamérica que condene
El jefe de la diplomacia estadounidense para las Américas, Brian Nichols, exhortó ayer a Latinoamérica a “condenar” la invasión rusa de Ucrania, lo cual hicieron algunos países, mientras que otros respaldaron a Moscú, como Venezuela, Nicaragua y Cuba.“Al igual que Paraguay y otras naciones de la región, instamos a todos los países del hemisferio a condenar el ataque premeditado, no provocado e injustificado de Rusia y su retiro inmediato de la zona de conflicto”, afirmó Nichols en un tuit.
La mayoria de los paises latinoamericanos se opuso al uso de la fuerza pero Venezuela, Cuba y Nicaragua se posicionaron del lado de Moscu.