“Efectivamente como sistema nacional de Protección Civil estamos trabajando en cómo determinar y cómo evaluar cada una de las infraestructuras que tenemos en el país, cuáles son las condiciones reales que tienen en función de la amenaza sísmica que tenemos”, indicó Amaya en una entrevista televisiva.
Señaló que existen dos hipótesis de riesgo, la primera data de 1986, por lo que “una de las probabilidades que se tiene de materialización de amenaza sísmica puede ser que suceda exactamente con las mismas características que tuvimos 1986”.
El 10 de octubre de ese año, los salvadoreños fueron estremecidos por un terremoto de 5.7 grados de magnitud que destruyó y que causó serios daños en las estructuras, tales como El Gran Hotel San Salvador que se ubicaba sobre la avenida España, el cual colapsó ante el movimiento telúrico.
La segunda “hipótesis”, según Amaya, es la de los terremotos del 2001, en el que se perdieron más de 900 vidas.
Ante ello, Amaya explicó que Protección Civil lleva un proceso en paralelo que no solamente permite evaluar edificios, sino también de aplicarse bajo normativa, que obligue a una persona de demoler el edificio si es que no cumple con los requisitos, lo cual aseguró que “algo que se está trabajando”.