Quince países occidentales reiteraron este lunes sus condolencias a la familia del opositor ruso Alexéi Navalni cuando se cumplen dos años de su fallecimiento, en un contexto en el que Alemania, Reino Unido, Francia, Suecia y Países Bajos acusan a Rusia de haberlo envenenado con una toxina letal.
«En el segundo aniversario de la muerte de Alexéi Navalni en una colonia penal rusa, expresamos una vez más nuestro más sentido pésame a su familia», indicó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca en un comunicado firmado por un grupo de quince naciones.
El grupo lo componen Alemania, Australia, Canadá, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Lituania, Letonia, Países Bajos, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Suecia y Reino Unido.
Dichas naciones subrayaron que las autoridades de Moscú son «las únicas responsables» del fallecimiento del líder opositor.
«A la luz de los recientes hallazgos publicados por el Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y los Países Bajos, reiteramos nuestra exigencia de que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente sobre las circunstancias que rodearon su muerte», señalaron.
El comunicado aludía así a los resultados de una investigación de muestras tomadas del cuerpo de Navalni presentados el sábado por los gobiernos de Alemania, Reino Unido, Francia, Suecia y Países Bajos, según los cuales se envenenó a Navalni con una toxina letal extraída de un tipo de rana que se encuentra exclusivamente en América del Sur.
Los países también señalaron que la «situación de los derechos humanos en Rusia se ha deteriorado rápidamente antes y desde» la muerte de Navalni, algo «demostrado por los informes del Relator Especial de las Naciones Unidas».
Dichos informes, según los países, recogen «cómo muchos presos políticos son torturados, se les niega un tratamiento médico adecuado y se les somete a internamiento psiquiátrico forzoso», además de la represión que sufre el pueblo ucraniano a manos de Rusia.
«El Kremlin ha consolidado y ampliado su repertorio de tácticas represivas y el uso indebido de la legislación en materia de seguridad nacional, en particular, ha dado lugar a duras condenas contra defensores de los derechos humanos, periodistas, abogados y médicos, entre muchos otros», indicaron los quince países.
El grupo también alabó a «los valientes defensores de los derechos humanos en Rusia y a los actores independientes de la sociedad civil que siguen trabajando bajo riesgos personales cada vez mayores».
El comunicado también recoge datos según los cuales «más de 1.700 personas se encuentran actualmente detenidas en Rusia por motivos políticos, incluidos presos políticos ucranianos cautivos en Rusia» y pide la liberación de los reos.
«Las autoridades rusas deben cumplir plenamente con todas sus obligaciones internacionales y liberar a todos los presos políticos», concluyeron.