Entre agradecimientos, cantos, poemas y oraciones, los salvadoreños recordaron este 15 de agosto el nacimiento de su único santo monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, quien nació hace 107 años.

En San Salvador, la cripta donde reposan sus restos se vuelve el punto de encuentro de oración para recordar las homilías y enseñanzas del santo.



De cualquier parte del país y de todas las edades, muchos salvadoreños se encontraron la mañana de este jueves en la cripta de Catedral Metropolitana, tal es el caso de don Expectación López Ventura, quien desde la madrugada viajó de su natal Chalatenango para agradecer al santo.
Los creyentes piden a Romero que interceda ante sus peticiones. / Alexander Montes.

"Vengo cada 15 de agosto, siempre he venido a rendirle gracias", dijo a Diario El Mundo. El hombre aseguró que monseñor Romero ha intercedido en sus peticiones. "Significa que él está frente a Dios", añade.

Doña Paula Rosales, de 88 años, también llegó a orarle al santo salvadoreño y relató que el día del entierro del santo ella asistió a Catedral, y que muchas personas le pasaron encima.
La cripta recibió visitantes de diferentes partes del país este jueves. / Alexander Montes.

El padre Jony Ventura explicó que este 15 de agosto, la iglesia Católica tiene dos solemnidades, la Asunción de la Virgen María y la natividad de monseñor Romero; él añadió que recordar su nacimiento es importante por "el agradecimiento".

San Óscar Arnulfo Romero nació un 15 de agosto de 1917, en Ciudad Barrios, San Miguel y fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba una eucaristía en la Capilla del Hospital de la Divina Misericordia en San Salvador.

Desde hace siete años, la Iglesia Católica salvadoreña hace una caminata de más de 100 kilómetros hasta la cuna del profeta para celebrar su nacimiento.
La cripta está ubicada en el sótano de Catedral Metropolitana. / Lisbeth Ayala.
La comunidad romeriana realizó actividades culturales y una misa en honor a Romero. / Alexander Montes.