El fisicoculturista salvadoreño, Yuri Rodríguez, charló con el canal de youtube “Al Suave” y recordó el momento en que estuvo a punto de ser asesinado el 30 de agosto de 2002 en una riña entre estudiantes del Instituto Nacional General Francisco Menéndez (INFRAMEN) y el Instituto Técnico Metropolitano (ITEM).

Yuri estudiaba segundo año de bachillerato técnico vocacional comercial, opción Contador, en la sección 3 diurna, y comentó que en esa época existía una rivalidad entre nacionales (afines a la pandilla Mao Mao) y 18) y técnicos (simpatizantes de MS y 18), no todos formaban parte de estructuras criminales, unos morían, pero comentó que una amistad con una mara contraria en la primera vez que estuvo en la cárcel le generó problemas.



“Cuando estaba en la cárcel, uno de mis compañeros era muy amigo de uno de los pandilleros de la MS que había venido del norte y me lo presenta, entonces lo conocí, este muchacho era muy simpático, chistoso, entonces de pronto otro joven de la 18 de La Campanera, me llama y me dice 'compadrito, usted la está cagando', y yo pregunté ¿de qué?, me dice 'lo que pasa es que andás con ese culero para arriba y para abajo', yo les dije que ellos no podían pelear en la cárcel, ahí no hay pleito, pero me dijo 'eso es lo que vos crees, así que te aconsejo que por tu bien y que podás conservar tu vida, alejate de ahí, porque tu amiguito tiene luz verde y vos estás en jabón, te lo advierto'”, indicó Rodríguez.

El fisicoculturista dijo que se distanció de su amigo por temor a perder la vida, pero un día ese problema se trasladó a la calle , ya que unas personas que querían matar a su compañero, llamado “El Huevo”, lo golpearon con el objetivo de enviarle un mensaje a su amistad.

“Le expliqué a mi amigo lo que pasaba y que no lo podía hacer, me dijo que no me preocupara porque estaba hablando con ciertas personas que arreglarían ese problema, un día llego al INFRAMEN, nos reunimos, estábamos tomando, de pronto aparecen los muchachos que me habían golpeado, al final se hizo un relajo, apareció un muchacho que nada que ver con este problema, pero en esos días él quería agarrar nombre, cuando me golpeaban, no me acuerdo estaba muy ebrio, dicen que apareció, sacó un cuchillo y comenzó a puyarme, cuando terminó de hacerlo, me dio tres puyones en el pulmón, uno en el brazo y otro en el tórax”, comentó Yuri.

“Yo me levanté como pude, iba muy borracho, muy mareado porque iba sacando mucha sangre, con mis manos empecé a detener los puyones, sentía como mis dedos penetraban las heridas cuando llegué a la puerta del INFRAMEN, decidí acostarme en esa cuneta a morirme porque ya no podía más, me sentía demasiado mal, me senté y me dejé caer, de pronto aparecieron mis compañeros que habían estudiado conmigo, me rodearon, seco levantate me decían, yo apenas podía ver a lo lejos las caritas, sólo les dije que me dejaran porque ahí me moriría yo, como pudieron me subieron a un pick-up, cierro los ojos y cuando los abro ya estoy operado, me rajaron en el pecho porque me habían dañado el pulmón, me metieron un tubo para drenar la sangre del pulmón, me cosieron y esto dolía a horrores”, agregó.

Rodríguez apuntó que se recuperó en 20 días tras estar dos noches por su operación en el Hospital Rosales, sin embargo, tuvo una novia, por lo cual, su madre le consiguió trabajo, pese a que le costaba caminar bien.

“Caminaba encurvado, yo me acompañé con la vecina, entonces mi mamá me consiguió trabajo donde ella estaba, estaba en recuperación y tenía que trabajar de descargar camiones, de pronto me desenvolví mejor, el ingenieron me utilizaba para cubrir puestos de otros pasamateriales, entonces yo era de usos múltiples, a él le agradaba que yo era muy trabajador, entonces me daba horas extras en la mañana y en la noche”, aseguró Rodríguez.

Yuri fue notificado para asistir a una vista pública para un juicio tras la riña estudiantil en la que estuvo involucrado, pensó que sólo firmaría para hacer limpieza, pero al llegar se dio cuenta que era otra cosa.

“Yo no entiendo, nosé de leyes, entonces dije lo que va a pasar es que voy a ir y en todo caso me condenan, voy a pasar firmando o haciendo limpieza, le pedí permiso al ingeniero y le expliqué la situación, me dijo que me daría permiso en la mañana, pero que me necesitaba y que nomás terminara la audiencia regresaría al trabajo, fui a la audiencia, no era normal como a los que estaba acostumbrado como una especia de aula de escuela, este era un salón grande, habían escritorios, computadoras, cámaras, estaban tres jueces colegiados, esto era en el quinto de sentencia, me di cuenta que posiblemente si algo salía mal de ahí no me iban a poner a hacer limpieza o firmar”, comentó.

El atleta salvadoreño dijo que no estaba preparado para una audiencia de ese calibre y, lo peor, es que la abogada que le asignaron no sabía nada de su caso. La misma le comentó que el notariado que conocía su problema, lo enviaron a otro lado. Al final, Yuri fue condenado el 28 de julio de 2003 a ocho años en prisión.

“Nosotros no sabíamos que podíamos suspender la audiencia, podíamos alegar que no teníamos un abogado competente, entonces le comentamos, el muchacho declaró, la fiscal acusó, un policía fue testigo incluso de que nos capturó, al final cuando termina todo los jueces comienzan a deliberar, pero cuando aparecen de nuevo y decretaron la sentencia, yo alcancé escuchar ocho años y escuché que quedaba libre mi amigo, entonces a la abogada le pregunté sobre lo que estaba pasando, estaba pálido, me dijo que quedaba libre mi amigo y a usted lo condenaron para ocho años, se acerca un custodio y me dijo que me levantara para esposarme, yo no me lo creí porque estaba trabajando, pedí permiso para ir a esta audiencia, yo tenía ganas de vomitar”, manifestó Yuri.

Rodríguez expresó que no sentía sus piernas y que, de pronto, sentado junto a los presos que ya eran condenados, apareció un policía que le dijo, “Hacete a un lado muchacho porque ahorita viene la banda tacoma cabrera, entonces peor me puse”.

Yuri reflexionó que, pese a la condena, en la cárcel se sentía libre, ya que la carga del trabajo y el estudio lo dejaba extenuado.

“Me levantaba a las 4:30 am para hacer horas extra, luego trabajaba ocho horas y hacía horas extra al final del día, para luego llegar al INFRAMEN y estudiar, yo llegaba muerto a mi casa, yo tenía pesadillas de estar descargando camiones, pasaba con calentura de tanto trabajo, me quedaba dormido al lado del plato de comida porque estaba rendido, al llegar a la cárcel, no poder hacer nada y aceptarlo, me sentí libre porque estaba viviendo una especie de cárcel en la calle”, manifestó el fisicoculturista salvadoreño.

Una vez estando en la cárcel, Rodríguez comenzó a pensar en cómo rebajar su condena, algo que le explicaron en el sector 2 de Mariona donde estaba recluido.

“Alguien de la Tacoma Cabrera, era policia, me explicó que no porque me habían condenado los ocho años tenían que ser los ocho años, me presentó al jefe de la banda, 'viejo cabrera, ¿para cuántos años estás condenado?' y le dice 280 años, pero saldré en ocho años, entonces le pregunté qué podía hacer, me explicó que existe el recurso de casación, existe la revisión de juicio, entonces me lo decía desde un punto en que como ellos hacían sus trabajos de delincuencia tenían dinero, yo no tenía ni para pagar abogado, mi mamá mucho menos, entonces si veía muy difícil salir de ahí, sin embargo llegaron a impartir un curso de jurisprudencia, entró y me doy cuenta de algo de ley”, aseveró.

“Las personas que están en la cárcel se preocupan mucho por estudiar las leyes, yo fui uno de ellos, descubrí que se puede pasar a fase de confianza, hacia mi libertad y que se puede ganar con media pena, con dos terceras partes, pero hay una excepción si tenés una conducta intachable y cumplís con los requisitos que la ley manda, te pueden pasar con un tercio”, agregó.

Yuri comentó que se inscribió en el instituto que impartió estudio leyes en la cárcel, iba a la iglesia y aprendió carpintería, luego artesanías. Intentó que los licenciados que daban dichos cursos poco a poco lo conocieran.

“Mi estrategia no era tan dificil que los licenciados que impartian los cursos me conocieran porque eramos como 3 mil internos y casi nadie tenía expediente, a vos te hacían el expediente cuando ibas a salir, yo apenas llegando iba, cuando iba a los cursos siempre preguntaba porque los licenciados se acordaban de tu nombre, y estos licenciados eran los mismos del consejo criminológico interno, cuando tengo los primeros cursos, yo sabía que no tenía expediente, yo en mi astucia dije que los guardaría a mi expediente, fui a ver a los licenciados, mostré los certificados y me preguntaron mi nombre y me dicen que no tenía expediente, sorpresa dije, pero ya sabía yo, me dijeron que tenía que llegar otro dia porque me iban a programar el día lunes para que llegara con los papeles y los guardarian”, indicó.

“Para hacerte el expediente te hace una evaluación el psicólogo, el doctor, el profesor, son varios del consejo criminologico, ya me conocian y de algunas manera me comenzaron a evaluar y yo ya conocía algunas caracteristicas de algunos”, agregó el atleta cuscatleco.

Rodríguez conoció a un licenciado de apellido Quinteros, quien menospreciaba a los reos que le pronunciaban su inocencia, y pese a que Yuri, también le comentó su situación, fue una de las personas que lo ayudó a pasar a fase de confianza en el penal.

“Con el licenciado Quinteros debías tener cuidado porque te iba a maltratar, estaba a cargo del programa de alcohólicos anónimos, de drogodependencia, y él detesta a las victimas, entonces con el dolor de mi alma cuando comenzó a interrogarme tuve que decirle que yo estuve en el pleito, pero que no había sido el causante, le molestó y comenzó a insultarme, yo sólo escuchaba, le dije que estaba mal, no había hecho las cosas bien, entonces me dijo que ¿si tuviera la oportunidad de pasar a fase de confianza que haría?, yo metía la semilla, le pregunte si había alguna forma de pasar a fase de confianza, me explicó que si me portaba bien con ellos era posible, me dijo que habia cambiado un poco y que estaba capacitado para una fase de confianza, cuando tengas la media pena te vamos a proponer me dijo, con un tercio de condena me dijo que se podia pasar a fase de confianza, me dijo que me iba a proponer porque cumplia los requisitos”, comentó Yuri.

El momento de pasar a “Fase de Confianza” en Mariona llegó después de una masacre en el penal tras una pelea entre la pandilla 18 y la banda de civiles organizada “La Raza” que cobró la vida de 56 personas.

“Esto obligó a sacar a la gente muy peligrosa y ponerla en un lugar distinto, a los que estaban con delitos mas leves pasarlos a fase de confianza o agilizar su procesamiento, sorpresa me llevan a evaluación, la masacre no me cayó tan mal despues de todo, me llamaron a audiencia, me comenzaron a interrogar, ya tenia un visto bueno y estaba una licenciada que me veía como su hijo, me dijo que estaba bien muchacho y no entendía como yo habia terminado en la cárcel, el profesor que me daba clases, me evaluaba para ponerme algo positivo, el licenciado Quinteros, que era el más peligroso de todos, quería evaluarme con la intencion de ayudarme”, comentó Rodríguez.

“Todos querian que estuviera en fase de confianza, yo no lo sabía, a los pocos dias, los gritones son los que le pagaban para andarte buscando, me gritaron porque me dijeron que me buscaban en las oficinas arriba, subi, me dijeron que me habian propuesto para pasarme a fase de confianza y que no le dijera a nadie por mi bien, que preparara mis cosas porque pasaría a fase de confianza”, añadió.

Rodríguez logró ser trasladado a los reos en fase de confianza, dijo haberse inscrito a la universidad y pudo salir de la cárcel por primera vez junto con otros presos y un custodio, quien les advirtió que “si se portaban bien podían volver a la sociedad, pero si nos escapábamos automáticamente nos pondrían un delito nuevo, y nos iban a poner orden de captura, cuidamos ese beneficio porque era una oportunidad de volver a la sociedad".

Yuri cumplió la condena hasta el 2011, los últimos tres años en libertad condicional, pero desde 2005 ingresó al fisicoculturismo donde ahora es reconocido campeón del mundo donde pudo superar los problemas del pasado.