Un niño de diez años de edad, originario de Ciudad Delgado, en San Salvador perdió su mano derecha a consecuencia de la explosión de un mortero durante la noche del 31 de diciembre, informó ayer Carlos Mena, director de Epidemiología del Hospital Benjamín Bloom.

“Según datos de la madre, fue que alguien lanzó el mortero en la calle y el niño lo recogió y la madre oyó la explosión. Ella no vió quien lo lanzó. Cuando fue, ya estaba el niño con su mano dañada. Amputación completa”, explicó Mena.



Otro pequeño, de siete años, originario de Colomoncagua, Intibucá, Honduras, perdió la falange de uno de sus dedos, también por manipulación por pólvora, pero el daño será reconstruido. “Un mortero le reventó en la mano, pero ya se le reconstruyó. Perdió una parte del tercer dedo, pero está estable”, expuso el médico.

Con estos dos casos, suman tres los niños con lesiones “grado tres” a consecuencia de la pólvora, atendidos en el hospital Bloom, durante el Plan Belén. El pasado 24 de diciembre, otro niño de 9 años, originario de San Luis La Herradura, La Paz, perdió su mano derecha por la explosión de un mortero.

En el hospital también hay un niño referido de San Miguel, que se quemó un ojo con un volcancito. “Ha sido referido para que lo evalúe el oftalmólogo, pero al parecer no es nada grave”, explicó el médico.

 

77 quemados

Durante el periodo del 24 de diciembre hasta las 6 de la mañana de ayer, en el desarrollo del Plan Belén, el Sistema Nacional de Protección Civil, reportó 77 casos de personas quemadas por pólvora. Significa una reducción del 45 % comparado con los 133 registrados en el mismo periodo de 2017, explicó el viceministro de Salud, Francisco Espinoza. Fuentes del Cuerpo de Bomberos informan que entre el 1 de noviembre de 2018 al 1 de enero de 2019, hubo 112 quemados por pólvora.

“En el caso específico del hospital Bloom, entre el 1 de noviembre y el 1 de enero, hubo 26 casos atendidos por quemaduras, que duplican a los 13 casos de 2017”, dijo Mena.

En 25 de esos casos “no hubo supervisión de un adulto”, dijo Mena. En 13 casos, la edad de los niños era de 5 a 9 años; en 10 casos, la edad era de 10 a 17 años y tres casos de 1 a 4 años de edad.

Durante el Plan Belén, que inició el 24 de diciembre y finalizó anoche, el hospital de niños de San Salvador registró 20 niños quemados por pólvora que también duplican a los 10 del mismo periodo de 2017. En total, fueron 45 menores de edad los quemados.

De los 77 casos generales reportados por Salud, hay muchos adultos que manipularon pólvora, pensando que no se iban a quemar, “pero se terminaron quemando”, dijo Espinoza.

En 37 de los casos, las quemaduras son grado uno, en 31 casos, son grado dos y los tres casos más graves, en los que hubo amputaciones, explicó Espinoza.