El mandatario explicó que ordenó al Departamento de Comercio, encabezado por Howard Lutnick, y a la oficina del representante comercial de EE.UU., iniciar "de forma inmediata" el proceso para aplicar este nuevo gravamen a toda producción cinematográfica extranjera que entre al país.
"La industria cinematográfica estadounidense está muriendo rápidamente. Otros países ofrecen todo tipo de incentivos para alejar a nuestros cineastas y estudios de Estados Unidos. Hollywood, y muchas otras zonas de Estados Unidos, están siendo devastadas", expresó el presidente en su red Truth Social.
Trump aseguró que este tipo de prácticas por parte de otras naciones representan "una amenaza para la seguridad nacional" y las calificó además como una forma de "propaganda".
"¡Queremos cine hecho en Estados Unidos otra vez!", concluyó el presidente en su publicación, reforzando su política de priorizar la producción nacional frente a las importaciones.