El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha culpado a sus predecesores demócratas, Barack Obama y Joe Biden, de la crisis actual con Irán y prometido a las autoridades iraníes que «pronto dejarán de reírse» tras haber «jugado» con su país y con el resto del mundo desde el establecimiento de la república islámica en 1979.

En un mensaje en su plataforma Truth Social y en pleno alto el fuego con Irán durante la guerra que comenzó el pasado 28 de febrero, Trump ha acusado a Obama de rendirse a los pies de Irán con la firma en 2015 del acuerdo nuclear del que Trump, ya como presidente, se retiró tres años después.

Obama «se pasó al lado iraní, vetó a Israel, y les devolvió cientos de miles de millones de dólares en bandeja de plata: tanto dinero que esos matones iraníes no sabían qué hacer con él», ha criticado Trump en un argumento recurrente que suele emplear para denunciar un acuerdo de 2015 que reincorporó a Irán a los mercados internacionales a cambio de garantizar el carácter exclusivamente civil de su programa nuclear.

Trump ha acusado a Obama de comportarse como un «pardillo débil y estúpido» y asegurado que Biden «fue todavía peor», sin extenderse más sobre el expresidente y antiguo rival electoral.

«Durante 47 años, los iraníes nos han estado «dando largas», manteniéndonos en vilo, asesinando a nuestra gente con bombas colocadas al borde de las carreteras, reprimiendo protestas y, recientemente, aniquilando a 42.000 manifestantes inocentes y desarmados», ha añadido Trump en relación a las protestas que estallaron a finales del año pasado en Irán.

Los «42.000 muertos» de los que habla Trump es una cifra relacionada con una información publicada en su momento por el magacín ‘Time’, citando a fuentes anónimas del Ministerio de Sanidad iraní (la revista hablaba de unos 30.000 fallecidos, cifra qu también denunció Trump en su momento).

Oficialmente, Teherán ha estimado unos 3.000 muertos y culpado a EEUU de alimentar las protestas. El propio Trump reconoció que había intentado entregar armas a los manfestantes a través de la oposición kurdairaní.

«Antes se reían de nuestro país. Ahora es grande de nuevo, y dejarán de reírse», ha amenazado Trump en la conclusión de su mensaje.