El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría evaluando posibles ataques contra Irán en los próximos días, según informaron funcionarios citados por la cadena CBS, en medio de discusiones sostenidas con altos mandos militares sobre eventuales acciones en la región.
De acuerdo con esas fuentes, el análisis incluye escenarios de respuesta militar y sus implicaciones estratégicas. En paralelo, el Pentágono comenzó a trasladar de manera temporal parte de su personal fuera de Oriente Medio, principalmente hacia Europa y territorio estadounidense, como medida preventiva ante posibles represalias iraníes.
Especialistas en defensa indicaron que este tipo de movimientos logísticos suele realizarse antes de cualquier operación militar, aunque aclararon que no necesariamente significa que un ataque sea inminente. Estos ajustes buscan reducir riesgos y garantizar capacidad de reacción ante distintos escenarios.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró en conferencia que existen “muchas razones y argumentos para un ataque contra Irán”, pero subrayó que la diplomacia continúa siendo la primera opción del Presidente de Estados Unidos.
La portavoz evitó precisar si una eventual ofensiva contaría con coordinación directa con Israel, país con el que Washington mantiene estrechas consultas en materia de seguridad.
Mientras tanto, el grupo de portaaviones USS Abraham Lincoln y su flotilla ya operan en la región, y un segundo grupo, el USS Gerald Ford, navega hacia Oriente Medio, según datos de seguimiento marítimo.
La presencia militar busca reforzar la capacidad de respuesta estadounidense ante cualquier eventualidad y enviar un mensaje disuasivo en un contexto de alta tensión internacional.