Venezuela alertó este sábado de un derrame de hidrocarburos proveniente de Trinidad y Tobago con una «grave afectación ambiental» en el Golfo de Paria, que comparten ambos países, y en zonas costeras de los estados venezolanos Sucre y Delta Amacuro.
En un comunicado, el Gobierno de Delcy Rodríguez expresa «su preocupación ante la comunidad internacional por el derrame» y advierte de «impactos sobre áreas marinas, costas, ecosistemas sensibles y comunidades pesqueras venezolanas», según reportes técnicos preliminares.
Las evaluaciones realizadas por las autoridades venezolanas «evidencian riesgos severos para manglares, humedales, fauna marina y recursos hidrobiológicos estratégicos para la seguridad alimentaria y el equilibrio ecológico de la región», señaló Caracas.
Asimismo, se han registrado «afectaciones sobre especies vulnerables y ecosistemas de alta sensibilidad ambiental».
«El Gobierno bolivariano ha instruido a la Cancillería para que, de manera inmediata, solicite toda la información pertinente sobre este incidente, así como el correspondiente plan de acción para la mitigación y contención del derrame», reza el comunicado, compartido en redes sociales por el canciller, Yván Gil, y otras autoridades.
Asimismo, Venezuela exigió «el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el derecho internacional ambiental y la adopción urgente de medidas de reparación frente a los daños ocasionados».
El Ejecutivo de Rodríguez agregó que «continuará desplegando todas las acciones necesarias para proteger los ecosistemas afectados y resguardar a las comunidades impactadas».