Victoria Swarovski, heredera del imperio cristalero Swarovski y pareja del propietario de la marca de bebidas energéticas Red Bull, Mark Mateschitz, presentará la 70 edición del Festival de Eurovisión, que se celebrará en Viena en mayo próximo, anunció este jueves la radiotelevisión pública austríaca ORF.

La joven austríaca de 32 años es una figura polifacética del panorama mediático europeo, siendo presentadora de televisión, empresaria, modelo, diseñadora y cantante.


Pese a ser una de las herederas de Swarovski, con fábricas de producción y tiendas en todo el mundo, Victoria decidió desde joven construir una carrera profesional independiente del negocio familiar.

A los 16 años firmó un contrato discográfico y lanzó varios sencillos, y en 2016 ganó el concurso de baile «Let’s Dance» en la televisión alemana RTL, que la llevó poco después a convertirse en miembro permanente del jurado del programa.

En 2021, Victoria Swarovski fundó su propia marca de cosméticos Orimei Beauty.

A principios de este año, participó en el Rally Dakar, junto a Mateschitz, de 33 años, quien en 2022 heredó de su padre un 49 % del grupo Red Bull, por lo que cuenta con una fortuna de unos 40.000 millones de euros, una de las diez más grandes de Europa.

Viktoria Swarovski describió su presentación como conductora de Eurovisión como «el hito más espectacular» de su carrera hasta ahora.

Compartirá el escenario de Eurovisión con el actor austríaco Michael Ostrowski, de 53 años, conocido principalmente por sus papeles cómicos en el cine de habla alemana.

El copresentador se unió a la emoción expresada por Swarovski al decir: «Eurovisión representa la tolerancia, la unión y la unidad, valores que me complace representar».

«Victoria y Michael son una pareja original y única», señaló ORF en un comunicado y describió a los presentadores como «dos personalidades motivadas y emocionantes», cuya actuación «será recordada durante mucho tiempo».

La 70 edición del Festival se celebrará en Viena, con la participación de 35 países, entre el próximo 12 y 16 de mayo.

España y otros cuatro países anunciaron en diciembre pasado que boicotearán este año el concurso musical más importante del mundo en protesta contra la participación de Israel.