El Salvador está creando un mercado alternativo de financiamiento a través de la tokenización, una herramienta que comienza a abrir nuevas vías para proyectos inmobiliarios, industriales y lotificaciones.
Aunque el mercado digital salvadoreño aún se encuentra en fase de maduración, la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) ha aprobado 54 emisiones que buscan levantar deuda y capital para financiar proyectos inmobiliarios, como residenciales de alto valor, torres de apartamentos, naves industriales y lotificaciones.
Además, existen emisiones dinámicas respaldadas por activos financieros cotizados, como acciones, ETF y bonos.
“Hay empresas con proyectos increíbles”, sostuvo Juan Carlos Reyes, presidente de la CNAD, en entrevista con Diario El Mundo.
Mientras que el Banco Central de Reserva (BCR) y la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) mantienen la vigilancia del sistema financiero tradicional, la creación de la CNAD en 2023, a través de la Ley de Emisión de Activos Digitales, vino a regular el ecosistema de activos digitales en El Salvador.
El funcionario señaló que el origen de este marco legal está ligado a la adopción del bitcoin en septiembre de 2021, ya que obligó a los supervisores a “aprender qué es esto”, una experiencia que, a su juicio, colocó al país en el radar de inversionistas internacionales.
“Nos dimos cuenta de que cripto es una etapa del desarrollo tecnológico, pero donde de verdad va esta industria es hacia la emisión de activos digitales, que es la tokenización”, afirmó.

Para Reyes, la tecnología blockchain tiene elementos que permiten “crear confianza” en el sistema financiero, ya que ofrece trazabilidad sobre el origen de las operaciones e inmutabilidad, es decir, que las transacciones no pueden modificarse una vez ejecutadas.
Según explicó, la tokenización funciona como un vehículo digital que representa activos reales, desde proyectos inmobiliarios hasta instrumentos financieros, lo que facilita que más personas puedan invertir con montos menores.
“Antes, levantar capital requería abogados, custodios, contadores y estructuras complejas que elevaban los costos. Ahora, la tecnología reduce esos gastos y permite que haya productos desde $10 o $100”, explicó.
El presidente de la CNAD considera que esta transformación permitirá democratizar el acceso a inversiones que antes estaban reservadas para inversionistas con grandes capitales.
“Todas las torres que se están desarrollando usualmente generan rendimientos atractivos para los inversionistas. Antes era un mercado muy cerrado y hoy la tokenización comienza a abrirlo”, agregó.
Más de 120 empresas autorizadas
Desde que comenzó operaciones en 2023, la CNAD ha aprobado alrededor de 125 compañías de un universo cercano a 450 solicitudes.
La mayoría son empresas vinculadas a intercambios de activos digitales, tokenización y plataformas financieras provenientes de Latinoamérica, Europa y Asia.
Reyes aseguró que El Salvador recibe entre cinco y 10 solicitudes semanales de compañías interesadas en establecer operaciones en el país debido a la claridad regulatoria.
“Somos víctimas de nuestro propio éxito”, afirmó el funcionario, al señalar que la tasa de rechazo llegó a superar el 80 % en algunos momentos debido a los estrictos requisitos legales, tecnológicos, regulatorios y financieros que exige la comisión.
El funcionario explicó que, a diferencia de otros países donde solo existe un registro de empresas, en El Salvador se otorgan licencias bajo un proceso de evaluación más riguroso.
La CNAD sostiene que el siguiente paso del mercado será lograr productos más accesibles y fáciles de utilizar para la población salvadoreña, en un contexto donde aún predominan hábitos tradicionales en el manejo del dinero.
“El mercado se va a regular solo. Cuando existan productos simples, transparentes y fáciles de usar, la población comenzará a adoptarlos”, sostuvo Reyes.