El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, afronta un momento decisivo en la temporada, con la Liga de Campeones como única vía para salvar el curso.
El equipo blanco quedó fuera de la Copa y se encuentra a siete puntos del liderato en LaLiga, tras la reciente derrota ante el Mallorca, lo que complica seriamente sus opciones domésticas.
Este panorama obliga a concentrar todos los esfuerzos en la Champions, donde el próximo rival será el Bayern Múnich en una eliminatoria clave.
El camino hacia el título europeo exige superar una serie de duelos de alto nivel, incluyendo posibles enfrentamientos ante PSG o Liverpool en semifinales y una eventual final en Budapest.
Los números tampoco favorecen a Arbeloa, quien ya igualó las cinco derrotas que acumuló Xabi Alonso en más partidos durante su etapa previa como técnico.
Aunque el equipo mostró una mejoría reciente con varias victorias consecutivas, los cambios en la alineación y las rotaciones afectaron el rendimiento en el último encuentro.
El regreso de Kylian Mbappé tras su lesión fue uno de los pocos aspectos positivos, aunque el equipo mostró limitaciones en su funcionamiento colectivo.
También destacó la vuelta de Éder Militao, quien anotó tras 24 partidos de ausencia, reforzando la defensa de cara a los próximos compromisos.
Arbeloa dispone de poco margen para ajustar al equipo antes del enfrentamiento europeo, en el que se juega no solo la temporada, sino también su continuidad.
«No me preocupa, en absoluto. Lo he dicho muchas veces: estaré aquí hasta el día que el club quiera que esté. Estoy muy feliz y mi único objetivo es ayudar a los jugadores a ganar títulos», expresó el propio técnico previamente.
El Real Madrid llega así a un punto crítico, donde su destino vuelve a depender de su desempeño en Europa.