Aunque fue por un breve momento, el euro alcanzó durante la jornada del martes la paridad con el dólar estadounidense, un acontecimiento no visto en dos décadas y que es un reflejo de cómo la inflación y la guerra en Ucrania presionan cada vez más al continente europeo.

Después del dólar, el euro es la segunda moneda más sólida de curso oficial en 19 países de la Unión Europea, que abarca a unos 340 millones de habitantes.



Agobiada por una crisis energética, la Unión Europea ve limitado su margen de maniobra para responder a las presiones inflacionarias y el temor del mercado es que el bloque caiga en una recesión económica.

Europa paga altos costos por el gas luego que se limitara el suministro desde Rusia como parte de las sanciones por la invasión a Ucrania. En consecuencia, de manera gradual el euro comenzó a perder valor frente al billete verde mientras que la Reserva Federal (Fed, banco central) de Estados Unidos hizo un fuerte ajuste en las tasas de cambio que le da un nuevo empuje al dólar.

Aunque el debilitamiento del euro golpea de manera directa a la Unión Europa, los economistas salvadoreños no descartan efectos sobre El Salvador además de ser un signo de alarma a nivel mundial sobre el debilitamiento económico tras la guerra en Ucrania y la inflación que mantiene un galopante aumento.

“En El Salvador no tiene una gran incidencia esta paridad porque nuestra economía es dolarizada”, matizó Ricardo Castaneda, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), para quien pueden verse sectores beneficiados y perjudicados.

¿Cómo podría afectarnos?

A El Salvador le afecta más el fortalecimiento del dólar porque es su moneda de curso legal, junto al bitcoin. Ya con el ajuste en los tipos de interés por la Fed, se advirtió que se trasladaría para la economía local por un mayor costo en los créditos, menores remesas y una merma en el comercio exterior porque las mercancías salvadoreñas tendrían a apreciarse más frente a mercados con divisas diferentes.

“Nuestras exportaciones son ahora más costosas y eso nos hace perder competitividad con respecto a nuestros socios. Sin embargo, nuestras importaciones provenientes de Europa se abaratan”, explicó Rommel Rodríguez, economista de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde).

Hasta hace unos días, un salvadoreño que viajara a Europa tenía que dar $1.05 para cambiar a un euro. Con el debilitamiento de la divisa, lo que ocurre es que los europeos “tienen que dar una mayor cantidad de dinero para poder comprar esos productos” en dólares que antes eran más baratos.

“Si nosotros estamos en una economía dolarizada, que la unidad de cuenta es el dólar para producir las mercancías, costear los productos y todo, cuando se exportan esos productos nos quita un poco la competitividad que teníamos anteriormente”, agregó Rodríguez.

Si bien las exportaciones a Europa representan poco más del 4 % de la canasta exportadora, es un mercado de compra para el atún, el café y herbicidas.

“Más allá de en sí mismo del valor que tiene en este momento la moneda, es importante destacar la incertidumbre que existe en la economía mundial porque esta bajada en Europa se debe, por un lado, a la incertidumbre si en algún momento Rusia puede dejar sin gas a una buena parte de países europeos, y también al hecho de que los niveles de inflación sigan altos y los temores de una recesión estén presentes”, señaló Castaneda.

Por otro lado, al perder el poder adquisitivo los hogares en Europa también significa que los salvadoreños en este país verán su nivel de vida más caro y podrían enviar menos remesas. Ya España e Italia son el tercer y cuarto lugar en el envío de estos capitales que representaron $21.2 millones a mayo pasado.

Fechas clave entre el euro y el dólar


1999: lanzamiento a $1.17
El 31 de diciembre de 1998, la víspera del lanzamiento del euro, el tipo de cambio era de $1.1668, pero tras el primer día de cotización, el 4 de enero, subió a $1.1837.

2000: cae por debajo de $1
La economía estadounidense estaba en pleno auge y el euro cayó por debajo del umbral del $1 en enero de 2000, y se hundió hasta un mínimo histórico de $0.8230 a finales de octubre.

2002: introducción
El euro empezó a ser utilizado el 1 de enero por los ciudadanos de once países. Las perspectivas económicas de la zona del euro y de Estados Unidos convergen, y el euro ronda la paridad con el dólar.

2007-2008: crisis financiera
El 15 de julio de 2008, el euro se disparó a $1.6038, su máximo histórico, frente a un dólar hundido por la crisis de las “subprime”. La zona euro entró en noviembre en una recesión que duró un año.

2010: crisis de la deuda
En 2010, la UE se enfrentó a la crisis de la deuda. En mayo, la zona euro y el FMI rescataron a Grecia con 110,000 millones de euros. En junio, el euro cayó por debajo de $1.20.

2014-2015: la BCE compra deuda
La economía europea luchaba por recuperarse y la inflación seguía siendo baja. En 2014, el euro cayó por debajo de $1.2. En 2015, una nueva ronda de flexibilización hizo que bajara a $1.05 en marzo.

2016-2017: Brexit, Trump
Varios acontecimientos preocuparon a los mercados. La votación a favor del Brexit y la elección de Trump empujó a los operadores hacia el dólar. En enero de 2017, el euro se acercó a $1.0341.

2021-2022: covid-19 y guerra
La Fed comenzó a subir los tipos en 2022, cuando en Europa la guerra de Ucrania impide que el BCE actúe con tanta rapidez para contrarrestar la inflación.