El presidente Nayib Bukele inauguró la noche del lunes las instalaciones del nuevo Hospital Nacional Rosales, una obra que transforma por completo el principal centro de referencia médica de El Salvador mediante una moderna infraestructura hospitalaria, tecnología de vanguardia y la restauración de áreas patrimoniales del histórico recinto.
Durante el acto de inauguración, el mandatario recorrió las nuevas instalaciones acompañado por el director del hospital, Marvin Aguilar, personal médico y representantes de la Dirección de Obras Municipales (DOM), quienes presentaron los diferentes servicios y áreas especializadas que ofrecerá el centro asistencial.
“Esto sí que es lo que el pueblo merece. Y por eso hoy, 1 de junio, yo preferí entregar esta obra, en lugar de dar un discurso, porque los discursos sirven, pero sirven menos que estas obras. Tuvimos que correr un poquito porque estaba programada para dentro de diez días. Pero trabajamos noche y día para sacarla hoy y dársela a los salvadoreños”, dijo Bukele durante el recorrido por las nuevas instalaciones.
El nuevo complejo hospitalario dispone de 502 camas de hospitalización, 61 espacios en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), 21 camas de aislamiento, 26 para cuidados críticos, 14 intermedias y 48 destinadas a observación en emergencias. Además, cuenta con siete quirófanos para emergencias y nueve para procedimientos programados.
Según Bukele, «hemos estado comprando los mejores equipos del mundo, los medicamentos y contratando médicos» y aseguró que «vamos a poder brindar servicios que no se ofrecen en hospitales privados ni en ningún lugar de Centroamérica».
Entre las principales innovaciones destaca la incorporación del primer quirófano híbrido de Centroamérica, equipado con tomógrafo axial computarizado (TAC), angiógrafo de hemodinamia avanzada, resonancia magnética de 3 Tesla y una sala especializada para trasplantes con sistemas de conservación de órganos.
“Contamos con cirugía robótica, con un quirófano híbrido y con servicios como el trasplante de médula ósea, uno de los más costosos en el sector privado y que actualmente no se brinda en el país. Los pacientes que necesitan estos tratamientos viajan a Sudamérica para recibirlos”, explicó el Dr. Aguilar.
El director del hospital explicó que el piso del nuevo nosocomio es vinílico, lo que evita que se acumulen bacterias o cualquier tipo de organismo.
«Esta curva sanitaria contribuye a ello y facilita la limpieza y desinfección de las áreas», explicó el Dr. Aguilar.

Hemodiálisis y quimioterapia
El hospital también incorpora el centro de hemodiálisis más grande de la región, con 140 máquinas capaces de atender a 420 pacientes diarios, así como un laboratorio clínico completamente automatizado con capacidad para procesar hasta 2,600 pruebas por hora y atender a 2,000 pacientes cada día.
«Qué alegría poderle dar esto a la gente; en otros países, el que tiene dinero puede tener algo bueno. Acá, en El Salvador, estos aparatos no los tiene un hospital privado; alguien con dinero no puede pagar esto, tiene que venir aquí, al nuevo hospital Rosales”, comentó Bukele.
En el área de hemato-oncología se habilitaron 48 sillones para quimioterapia y se proyecta realizar trasplantes de médula ósea, un procedimiento que hasta ahora no estaba disponible en el sistema público salvadoreño. Asimismo, la Unidad de Cuidados Intensivos incorpora el primer sistema de soporte hepático artificial del país para pacientes con insuficiencia hepática y procesos de trasplante.
Como parte de la modernización, el centro médico implementará un sistema de receta digital automatizada conectado a siete puntos de distribución farmacéutica y 13 ventanillas de atención, incluyendo servicios accesibles mediante sistema braille. Además, la nueva plantilla estará integrada por 3,200 profesionales de la salud, entre ellos especialistas nacionales y extranjeros.
La intervención también incluyó la restauración de áreas históricas del antiguo Hospital Rosales, como el pasillo metálico belga construido en 1902, la capilla, el reloj histórico, las estatuas, los pisos originales y el jardín central.
“Estamos en la zona antigua del hospital. Lo restauramos; recuerdo que había quejas de personas de la oposición que decían: ‘Están destruyendo el patrimonio’. Lo hemos salvado, porque incluso estaba podrido”, dijo Bukele al recorrer el área del antiguo hospital ya restaurada.
Según el Gobierno, la obra fue financiada con recursos propios del Estado y representa una de las inversiones más importantes realizadas en la red pública de salud durante las últimas décadas.