El rey del Reino Unido, Carlos III, fue abucheado este lunes durante una visita oficial a la estación de tren de Clitheroe, en el condado de Lancashire, al norte de Inglaterra. La protesta surgió como reacción al persistente escándalo que involucra a su hermano, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, y el pederasta Jeffrey Epstein.

“¿Cuánto hace que sabías lo de Andrés?”, gritó un hombre mientras el monarca descendía del tren. Acto seguido, se escucharon abucheos del público presente, aunque algunos asistentes también lo recibieron con banderas británicas y saludos, a los que respondió antes de abordar rápidamente su automóvil oficial.

Aunque no es la primera vez que el rey enfrenta manifestaciones en actos públicos, en anteriores ocasiones le arrojaron huevos, este incidente ocurre en un momento particularmente tenso tras nuevas revelaciones que han dominado los titulares de la prensa británica en los últimos días.

Carlos III retiró a su hermano todos los títulos nobiliarios y honores reales, además de ordenarle abandonar la residencia de Royal Lodge, ubicada en los terrenos del castillo de Windsor. Estas decisiones se dieron luego de las múltiples acusaciones contra Andrés, incluyendo las de Virginia Giuffre, quien afirmó haber mantenido relaciones sexuales con él en tres ocasiones cuando era menor de edad.

La situación se agravó recientemente con la publicación de una fotografía en la que el expríncipe aparece tocando a una mujer acostada en el suelo, así como la filtración de correos electrónicos en los que Epstein se comprometía a presentarle a una joven rusa de 26 años, descrita como “bonita, inteligente y de fiar”.

Por su parte, los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, señalaron estar “profundamente preocupados” por las revelaciones en torno al caso Epstein, según un comunicado emitido desde el palacio de Kensington, su residencia oficial en Londres.