El Gobierno de Estados Unidos evalúa presentar una acusación formal contra el ex presidente cubano Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate ocurrido hace casi 30 años, según fuentes citadas por la cadena estadounidense CBS.

De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por medios internacionales, la posible acusación tendría que ser aprobada por un gran jurado y estaría centrada en el ataque de 1996, cuando aeronaves de la Fuerza Aérea cubana derribaron dos avionetas civiles en aguas internacionales.

El incidente dejó cuatro personas fallecidas y provocó una fuerte crisis diplomática entre Washington y La Habana. La organización Hermanos al Rescate realizaba misiones aéreas para localizar y auxiliar a balseros cubanos en el estrecho de Florida.

Aunque el Departamento de Justicia estadounidense evitó pronunciarse oficialmente sobre el caso, la iniciativa surge en medio del endurecimiento de la política de la administración de Donald Trump hacia Cuba.

En las últimas semanas, Washington incrementó la presión económica sobre el Gobierno cubano al amenazar con imponer fuertes aranceles a los países que exporten petróleo hacia la isla, situación que ya genera problemas energéticos y escasez de combustible.

Además, Trump insistió públicamente en la necesidad de impulsar reformas profundas en Cuba e incluso habló sobre una posible “toma amistosa” del país.

Raúl Castro, de 94 años, dejó oficialmente la dirección del Partido Comunista de Cuba en 2021, pero continúa siendo considerado una de las figuras con mayor influencia política dentro del régimen cubano.

Según reportes estadounidenses, uno de los principales enlaces actuales entre Washington y La Habana es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “Raulito”, nieto del exgobernante cubano.

El director de la CIA, John Ratcliffe, sostuvo recientemente una reunión con Rodríguez Castro, en la que transmitió un mensaje directo de Trump sobre la disposición de Estados Unidos para dialogar en temas económicos y de seguridad, siempre que Cuba implemente “cambios fundamentales”.

“La isla ya no puede seguir siendo un refugio seguro para adversarios en el hemisferio occidental”, indicó un funcionario de la CIA citado por medios estadounidenses.

Paralelamente, fiscales federales en Miami impulsan desde hace varios meses una nueva estrategia enfocada en investigar a dirigentes del Partido Comunista cubano por posibles delitos económicos, narcotráfico, crímenes violentos e infracciones migratorias.

Asimismo, el senador republicano Rick Scott solicitó recientemente al Departamento de Justicia que procese judicialmente a Raúl Castro y lo lleve ante tribunales estadounidenses por el derribo de las avionetas.

El caso del ataque aéreo de 1996 volvió a cobrar relevancia este año luego de que autoridades de Florida anunciaran la reapertura de investigaciones relacionadas con el incidente.