Reza Pahlaví, hijo del último shah de Irán, afirmó este viernes en la Conferencia de Seguridad de Múnich, en Alemania, que los iraníes desean una intervención que les permita tener una “oportunidad” de derrocar a la República Islámica. El ex príncipe heredero sostuvo que el régimen mantiene un aparato de represión que impide cualquier cambio interno sin apoyo externo.
“Muchos iraníes dentro y fuera del país quieren una intervención que neutralice el instrumento de represión del régimen que nos dará finalmente una oportunidad”, dijo Pahlaví en conversación con la periodista estadounidense Christiane Amanpour. “Necesitamos ese apoyo y esa igualdad de condiciones para tener una oportunidad de derrocar a este régimen opresor”, insistió.
El dirigente opositor aseguró que esa petición proviene de prisioneros políticos y miembros de la sociedad civil con quienes mantiene contacto dentro de Irán, donde, según sus palabras, existe “un mar de sangre entre el pueblo y el régimen”. También calificó la represión de las recientes protestas como de “nivel de genocidio” y reiteró la necesidad de “un factor igualador” ante la fuerza del aparato estatal.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre en Teherán por la caída del rial y luego se extendieron al resto del país con llamados al fin de la República Islámica. De acuerdo con el Gobierno iraní, la represión dejó 3,117 muertos. Sin embargo, la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a 7,005 fallecidos, mientras verifica más de 11,600 posibles muertes, además de estimar unos 51,000 arrestos.
Pahlaví afirmó que los iraníes creyeron al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando anunció en enero que iba “ayuda en camino”, y consideró que aún no se ha producido una intervención militar porque el mandatario “necesita convencer al mundo” de que la vía diplomática se agotó. Irán y Estados Unidos retomaron la semana pasada negociaciones sobre el programa nuclear iraní, en medio de advertencias de intervención militar por parte de Washington y el despliegue de una flota en el golfo Pérsico.
“La cuestión es si el mundo va a estar del lado correcto de la historia y apoyar al pueblo iraní en su lucha por la libertad o si todo va a seguir igual”, insistió.