El fenómeno climático de El Niño podría presionar al alza el costo de la energía eléctrica en El Salvador debido a la reducción de lluvias y al aumento de la demanda de electricidad provocado por las altas temperaturas, explicó Ismael Antonio Sánchez Figueroa, especialista en eficiencia energética y docente de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).

Según el académico, uno de los principales efectos de El Niño es la disminución significativa de las precipitaciones, una condición que afecta directamente la capacidad de generación de las centrales hidroeléctricas.

Al mismo tiempo, las temperaturas más elevadas incrementan el consumo energético de los usuarios, quienes recurren con mayor frecuencia a equipos como los aires acondicionados para mitigar el calor.

“Lo preocupante es de que la lluvia ha ido a la merma, las temperaturas han ido al alza. Entonces eso ha requerido que haya una mayor generación de energía eléctrica. En estos momentos, no tenemos suficiente agua, entonces ha tenido que echarse mano de recurso térmico. Eso obviamente va a impactar en el mediano o largo plazo, en el tema de costo de la energía”, sostuvo el especialista.

Mayor uso de centrales térmicas

Esta combinación de menor generación hidroeléctrica y mayor demanda obliga al sistema eléctrico a utilizar plantas térmicas que funcionan con combustibles fósiles, como el búnker o el gas natural, para garantizar el suministro de energía.

Esto ya es evidente en las estadísticas de la Unidad de Transacciones (UT), administradora del mercado mayorista, que reporta que en abril las centrales térmicas cubrieron el 10.05 % de la demanda, lo que significó un crecimiento de 5.6 veces respecto a enero de 2026.

La generación hidroeléctrica, que en algunos meses de 2025 representó hasta la mitad del mercado, atendió el 15.7 % de la demanda.

Como consecuencia, el precio del megavatio se ubicó en abril en $135.89, el nivel más alto desde mayo de 2024. Esto representa un aumento de $50.61, equivalente a un 59.3 %, frente a enero de 2026, cuando costó $85.28.

El especialista señaló que la generación térmica tiene costos de producción más elevados que las fuentes renovables, por lo que la necesidad de recurrir a estas tecnologías termina encareciendo el costo general de la electricidad.

Sánchez explicó que, a mediano y largo plazo, la dependencia de fuentes térmicas más costosas para suplir la falta de generación renovable ejerce presión sobre las tarifas eléctricas.

De acuerdo con la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget), a junio de 2025 la capacidad instalada de El Salvador era de 3,137.82 megavatios (MW), de los cuales 1,975.75 MW (62.9 %) correspondían a fuentes renovables y 1,162.08 MW (37.03 %) a fuentes no renovables.

Entre las fuentes renovables, El Salvador cuenta con generación hidroeléctrica, biogás, biomasa —dependiente de los ingenios azucareros—, eólica, fotovoltaica y geotérmica.

La generación solar superó en 2024 a la hidroeléctrica como la principal fuente renovable del país, pero el analista recordó que uno de los principales desafíos sigue siendo el almacenamiento. De lo contrario, estas centrales solo pueden suministrar energía durante el día.