Un tribunal revolucionario en Irán ha condenado a siete años y medio de prisión a la activista y Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, por supuestos delitos de “conspiración” y “propaganda contra el sistema”, según informó este domingo su abogado, Mostafa Nili.

La sentencia incluye seis años de cárcel por colusión y reunión ilícita, y un año y medio adicional por actividades propagandísticas. Como pena complementaria, se le impuso una prohibición de dos años para salir del país, añadió Nili en una publicación en la red social X.

Comunicada por primera vez en dos meses

Según su defensor, Mohammadi logró comunicarse este domingo tras 59 días sin contacto. En esa llamada, le informó que había sido llevada a la sala primera del Tribunal Revolucionario de Mashad, donde fue juzgada y sentenciada el sábado.

La activista también indicó que fue trasladada recientemente a un hospital debido a su delicado estado de salud, aunque la llamada telefónica se cortó cuando comenzó a describir las condiciones de su arresto.

El abogado afirmó que, conforme a la legislación iraní, tras la sentencia la activista debe ser trasladada a una prisión formal, pero solicitó su liberación bajo fianza por motivos de salud.

Décima sentencia en su contra

Mohammadi fue arrestada violentamente en diciembre de 2025, durante una ceremonia fúnebre en Mashad, junto a otros activistas. En ese momento, se encontraba en libertad condicional desde diciembre de 2024 debido a problemas médicos.

La activista acumula un historial de trece arrestos y nueve condenas previas. Desde su última reclusión en 2021, ha continuado su labor desde prisión, denunciando violaciones a los derechos humanos, especialmente en temas como la pena de muerte y las restricciones contra las mujeres que no usan el velo islámico.

Nobel de la Paz 2023

El Comité Nobel noruego le otorgó el Premio Nobel de la Paz 2023 “por su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y su defensa de los derechos humanos y la libertad para todos”.

Mohammadi lleva más de una década sin ver a sus dos hijos, luego de que las autoridades iraníes le negaran la emisión de pasaporte y prohibieran de forma permanente su salida del país, según denunció en noviembre pasado.