El Salvador empata con Panamá como las economías más complejas de Centroamérica en cuanto a su canasta exportadora, revela un análisis de la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport).

Esta conclusión surge después de que la gremial revisara información de Trade Map y The Atlas of Economic Complexity para determinar el Índice de Complejidad Económica (ECI). Este indicador evalúa el conocimiento y la capacidad productiva de un país para manufacturar y exportar productos o servicios.

Según los resultados, el nivel de complejidad de El Salvador se ubica en 0.36 en el índice, similar al de Panamá, una de las economías pujantes de la región centroamericana y con el hub logístico más grande.

Costa Rica tiene una complejidad de 0.34 y Guatemala, de 0.07, mientras que Honduras queda en -0.29 y Nicaragua, en -0.90.

Silvia Cuéllar, presidenta de Coexport, destacó que los datos muestran que “El Salvador cuenta con una estructura productiva capaz de generar bienes manufacturados y competir en distintos sectores de los mercados internacionales”, por lo cual se requiere que se continúe fortaleciendo la sofisticación productiva.

Menor dependencia de un solo producto

Para elaborar el análisis, las exportaciones se clasificaron según el Sistema Armonizado (HS), que agrupa los bienes por categorías y naturaleza para determinar así los productos de mayor peso en la canasta exportadora por país.

En el caso de El Salvador, el análisis recuerda que los principales productos de exportación son prendas de vestir de punto, plástico y sus manufacturas, máquinas y material eléctrico, papel y cartón, y combustibles minerales.

Infografía elaborada con NotebookLM.

De estas, cuatro categorías corresponden a manufacturas y, para Coexport, esto refleja la capacidad de las empresas para desarrollar procesos industriales y colocar productos en el mercado internacional. Además, la gremial sostiene que los cinco productos proceden de rubros diferentes, lo que contribuye a la diversificación comercial.

Coexport señaló que las cinco principales categorías representan el 48.4 % de las exportaciones salvadoreñas, de las cuales solo las prendas de vestir tienen un peso de 22.4 %.

“Una canasta diversificada es una fortaleza porque permite construir capacidades en diferentes sectores y ampliar las oportunidades de inserción internacional. El Salvador tiene una base que puede seguir evolucionando hacia productos de mayor valor agregado y nuevos mercados”, añadió Cuéllar.

Los resultados de El Salvador distan de los países vecinos, pues el estudio encontró que en Nicaragua los principales cinco productos tienen un peso de 72.4 % en las exportaciones. En Costa Rica ocupan el 71.5 % de la canasta, mientras que en Honduras es 63.2 % y en Panamá, 53.5 %.

Coexport destacó que Guatemala tiene una concentración muy similar a El Salvador, de 43.9 %, pero explicó que la economía vecina tiene una estructura apoyada en productos agrícolas, como café, frutas y azúcar.

Costa Rica, en tanto, tiene un 47.7 % que depende de instrumentos médicos y óptica, productos de alta demanda tecnológica.

La gremial destacó que El Salvador aún tiene campo para crecer y aumentar su participación en las cadenas de producción regional en el rubro de textil, que alcanzó exportaciones por $1,442 millones en 2025, así como en manufactura de maquinaria y material eléctrico, que representó $442 millones.