La producción de granos básicos en El Salvador será insuficiente para atender el consumo interno con una brecha alimentaria de más de 50 %, de acuerdo con estimaciones del Banco Central de Reserva (BCR).

El documento, titulado Brecha alimentaria y cambio climático en El Salvador en el marco de la política de rescate agropecuario, se examina la evolución del sector agrícola en la economía salvadoreña, así como sus vulnerabilidades frente al cambio climático con eventos extremos de sequías e inundaciones.



Para calcular la brecha alimentaria, se utilizó una metodología que retoma variables como la producción de granos básicos y la temperatura promedio anual en la época lluviosa y estación seca.

A partir de esto se obtuvo la brecha alimentaria como el diferencial entre el consumo de granos básicos y lo producido internamente.

Según la investigación, para 2024 se requieren 2.05 millones de toneladas de granos básicos, pero solo se producirán 974,000, dejando una brecha no cubierta de 1.07 millones de toneladas, equivalente a un 52.5 % de la demanda.

Para 2025, la brecha alimentaria será 1.06 millones de toneladas, pues se espera una producción de 1.01 millones de toneladas de granos básicos, un 48.7 % de la demanda calculada en 2.08 millones de toneladas.

Estimaciones de la brecha alimentaria, es decir, el déficit de granos básicos para atender la demanda interna. El Salvador cubre este vacío con importaciones, sobre todo de Centroamérica.

El estudio del BCR aclara que la disponibilidad de alimentos a nivel nacional no garantiza la seguridad alimentaria y nutricional en un hogar salvadoreño, ya que el consumo está condicionado por los niveles de ingresos y el acceso a los productos.

A inicios de 2024, la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo) advirtió de que para este año habrá un déficit de 7.8 millones de quintales de granos básicos debido a las pérdidas generadas por El Niño.

En el primer semestre de 2023, los productores se enfrentaron a altas temperaturas y estrés hídrico por El Niño, mientras que en octubre la tormenta Pilar afectó por exceso de lluvias. Debido a esto, Campo estima que los productores perdieron 2.61 millones de quintales, de los cuales 302,150 corresponden a frijoles y 2.31 millones a maíz.

De acuerdo con Campo, el ciclo agrícola 2023-2024 cerró con 17.19 millones de quintales entre maíz, frijoles, arroz y sorgo, una reducción de 2.01 millones (un 11.6 %) frente a los 19.20 millones de quintales del período 2022-2023.


El Salvador, susceptible a sequías

Citando al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el estudio del BCR indica que un 70 % del territorio salvadoreño es susceptible a sequías meteorológicas debido a que se encuentra en el cinturón del corredor seco centroamericano.

De igual manera, un 36 % de los cultivos de granos básicos están expuestos a sequías meteorológicas.
El 96.4 % del Producto Interno Bruto (PIB) se genera en zonas de riesgo, ya que un 88.7 % del territorio es vulnerable a eventos climáticos.

El Salvador produce principalmente maíz blanco, sorgo o maicillo, arroz y frijoles. El maíz y los frijoles son la principal fuente de proteínas de la dieta básica nacional.