El arte de gobernar en situaciones especiales de crisis excepcionales, como las que actualmente atraviesa la nación, recaerá en los candidatos presidenciales, quienes tendrán que construir y proponer ideas y planes estratégicos para solucionar tales crisis. El pensamiento tiene que convertirse en un ideal pragmático que se encuentra al servicio de un bien común, cuya ideología no se articula con la corrupción e impunidad, por el contrario, tiene como constante una confesada vocación por la transparencia en el manejo de la cosa pública.
La figura pragmática de Carlos Calleja guarda la fidelidad de sus propuestas fuera del marco especulativo y populista que manejan en su discurso sus oponentes políticos. El quehacer político es una pugna de intereses en permanente contradicción, por los variados y diferentes objetivos en la toma de decisiones de los asuntos del Estado; hay quienes creen que atacando a su oponente lograran triunfar, más tales extremos lo que causan es separación en los grupos determinados, sin dejar de lado que a su vez es antiético y anti político, por demostrar la debilidad que se tiene y por ello se utilizan tácticas engañosas para desacreditar al oponente y procurar ocultar las deficiencias que tiene el candidato en particular, dejando en evidencia su debilidad política y su desesperación por el miedo a no lograr su objetivo.
Desde el momento en que Javier Siman considera que su posición está siendo atacada, o que las posibilidades de ganar la presidencia de la República son mínimas, por creer que los grupos de poder ya tienen a su candidato predilecto que según Javier Siman es Carlos Calleja, no tendría entonces sentido, en caso de ser verdad, que continúe en su candidatura. Entonces ¿Por qué Javier Siman insiste en continuar como candidato a la presidencia de la República? La respuesta es, que existe un plan estratégico de desacreditación, utilizando casos específicos en contra de su oponente. El poder tiene zonas oscuras donde la lógica política actúa como táctica engañosa para desestabilizar al oponente, por medio de la práctica de los criterios políticos para lograr tales extremos.
Lo afinado del criterio político, distingue al candidato a la presidencia de la República, para que pueda medir y evaluar la aplicación de criterios al momento de identificar los temas nacionales que tienen la necesidad de una solución inmediata; así mismo seleccionar alternativas para la implementación de la acción política.
La inteligencia política que tiene Carlos Calleja, está reflejada en las encuestas de opinión, que le dan una clara ventaja sobre Javier Siman; así como se observa que Carlos Calleja está enfocado en su candidatura presidencial y no se dedica a desacreditar a sus oponentes, por contar con la seguridad de que sus propuestas y nuevas ideas son las que lograrán mejorar a la nación, ocupándose de su campaña, a diferencia de Javier Siman, que ataca a las estructuras orgánicas del partido ARENA, e incluso ha dejado claro que el único motivo para pertenecer al partido ARENA fue por cumplir con las formalidades que requiere para ser candidato a la presidencia de la República y esto explica por qué Javier Siman trata de separarse del partido.
El proceso interno de ARENA, ha sido ajustado a la realidad política actual, fortaleciendo su estructura mediante la creación de organismos que impulsan el proceso democrático, para la elección de sus candidatos a cargos públicos y autoridades internas, y que actualmente son atacadas en forma sistemática por Javier Siman, quien debe recordar que debe cumplir con el orden legal interno de ARENA. Y a pesar de haber firmado una Declaración Jurada en la cual se compromete con el partido a sujetarse al cumplimiento de los estatutos, podría interpretarse que en caso de no ganar las elecciones internas, no estaría dispuesto a guardar la disciplina y la unidad partidaria, ni a apoyar y trabajar con la persona que en las Elecciones sea elegida como Candidato Presidencial.