El Juzgado Primero de Paz de Santa Ana envió a prisión provisional a Griselda Emmarely F. P., de 39 años de edad, tras una acusación del delito de estafa agravada, ante la falsa importación de un carro donde resultó pejudicado César R., de 63 años, informó el jueves Centros Judiciales de El Salvador en su cuenta de la red social X.
De acuerdo con las investigaciones, los hechos se registraron en 2021, momento en que el afectado pretendía comprar un automóvil para su uso personal mediante la plataforma Marketplace. En dicho sitio web, halló la página Auto Express, la cual ofrecía automotores importados y publicaba un vehículo cotizado en $13,500.
Según detalló la entidad judicial en dicha publicación, tras establecer contacto telefónico, la acusada atendió al afectado presentándose como comerciante de autos importados.
Juzgados aseguraron que el 8 de octubre del mismo año concretaron un encuentro en una sucursal bancaria de un centro comercial santaneco, lugar donde el perjudicado realizó la entrega de $6,000 en concepto de adelanto para efectuar la gestión del vehículo.
Durante el encuentro, ambas partes habrían firmado un convenio de servicios logísticos enfocado en la adquisición del automóvil, en el cual pactaron un lapso limite de 30 días para efectuar el traslado hacia El Salvador.
No obstante, dicho periodo finalizó sin la entrega del vehículo al perjudicado. Aunque el afectado intentó durante medio año que la procesada respetara lo pactado, la sospechosa interrumpió toda comunicación, motivo por el cual la víctima decidió presentar la acusación formal, mencionó Juzgados en sus redes sociales en las que notifican del acontecer judicial de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
#JusticiaSV⚖| Detención provisional para acusada de estafar con la importación de un vehículo
El Juzgado Primero de Paz de Santa Ana decretó instrucción formal con detención provisional contra Griselda Emmarely F. P., de 39 años, por el delito de estafa agravada, en perjuicio de César R., de 63 años.
Según el requerimiento fiscal, los hechos ocurrieron en 2021, cuando la víctima buscaba adquirir un vehículo para uso personal a través de la plataforma digital Marketplace. Durante su búsqueda, encontró una página denominada Auto Express, que ofrecía vehículos importados y anunciaba un automotor valorado en $13,500.
Al comunicarse al número telefónico publicado, fue atendido por la imputada, quien se habría identificado como importadora de vehículos. Posteriormente, el 8 de octubre de ese año, ambos se reunieron en un banco ubicado en un centro comercial de Santa Ana, donde la víctima le habría entregado $6,000 como anticipo para iniciar los trámites de importación.
En esa ocasión, habrían suscrito un contrato de prestación de servicios logísticos para la importación del automóvil, en el que se estableció un plazo máximo de 30 días para su traslado a El Salvador. Sin embargo, el plazo venció sin que la víctima recibiera el vehículo. Pese a que insistió durante seis meses para que la imputada cumpliera con lo acordado, esta dejó de responder a sus comunicaciones, por lo que el afectado interpuso la denuncia correspondiente.
Durante la audiencia inicial, se conoció que la imputada permanece recluida en un centro penal por otros casos similares y que se encuentra a disposición de distintas autoridades judiciales.
— Centros Judiciales El Salvador (@JuzgadosSV) November 5, 2026
Centros Judiciales informó que la imputada está recluida en un centro penitenciario enfrentando otros procesos similares, a la espera de lo que determinen los distintos tribunales que la reclaman.
Por un delito similar, el Tribunal Segundo de Sentencia de San Miguel también dictó este jueves ocho años de cárcel en contra de Carlos Aníbal Beltrán Mejía debido a que cometió estafa agravada, informó Centros Judiciales.
Este hecho ocurrió en febrero de 2024, cuando el sujeto recibió $10,000 de prima por la venta de un inmueble en la colonia Padre Pío, ubicado en San Miguel Centro. Prometió entregar el contrato de promesa de venta y la escritura en un mes, cuando la víctima cancelaría $20,000 restantes. La venta no se concretó porque la propiedad no le pertenecía.
