El Salvador volverá a sufrir los embates del fenómeno climático del “Súper Niño” previsto para 2024, advirtió este miércoles la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La Dirección de Protección Civil prevé que para 2024 se desarrolle un “Súper Niño”, después de que este año el fenómeno elevara las temperaturas a niveles récords y redujera drásticamente los caudales de lluvias. El Niño se desarrolló en 2023 tras un largo capítulo de La Niña y se asocia con períodos de sequía.



La FAO concuerda con las autoridades salvadoreñas al prever que la afectación de este fenómeno se extenderá, además, reconoció que este 2023 el clima ha provocado “grandes pérdidas en las zonas rurales”.

“Se está haciendo más frecuente el tema del fenómeno de El Niño y ya sabemos qué puede pasar... No sabemos si el próximo año será más duro, menos duro, pero puede haber un impacto, definitivamente sí”, indicó Diego Recalde, representante de la FAO en El Salvador, en la entrevista de Frente a Frente.


Un fenómeno que cambia.

El vocero de la agencia de la ONU instó al país a estar alerta e impulsar políticas proactivas para evitar afectaciones externas en la población.

Este tipo de iniciativas ya son ejecutadas por la FAO desde hace años en El Salvador. Recalde aseguró que los países también están apoyando y empujando acciones anticipadas para evitar una “calamidad” por no tener una “lluvia adecuada”.

“Eso significa hacer inversiones, proteger la agricultura. Y eso es lo que hemos probado con el proyecto Mesoamérica Sin Hambre, que sí se puede lograr esta resiliencia”, indicó Recalde al hablar sobre este programa, que concluye su primer fase, tras nueve años de ejecución en conjunto con la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).

Mesoamérica Sin Hambre AMEXCID-FAO tiene por objetivo contribuir a garantizar la seguridad alimentaria y promover, al mismo tiempo, asistencia técnica, capacitación y transferencia tecnológica.

La FAO señaló que desde hace 40 años dan seguimiento a las lluvias en los países a través del Sistema del Índice de Estrés Agrícola (ASIS, por sus siglas en inglés), una herramienta que fue instalada y calibrada en el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para monitorear los cultivos de frijoles, maíz y arroz.

Además, la agencia de la ONU posee series históricas sobre El Niño, que evidencian cómo este fenómeno ha mutado.