La Universidad de El Salvador (UES), a través de la Subunidad Ambiental de la Facultad de Ciencias Agronómicas, fijó oficialmente el inicio de la estación seca en El Salvador para el período comprendido entre el 14 de noviembre de 2026 y el 19 de abril de 2027.

El documento científico advierte que la totalidad de los 27 modelos climáticos globales compilados por el Instituto de Investigaciones del Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia (IRI) prevén un escenario «extraordinariamente intenso», ubicando a El Niño en la categoría de «muy fuerte» de forma ininterrumpida entre el cierre de este año y el inicio de 2027.

Asimismo, el reporte universitario detalla que las condiciones de El Niño, en rangos de fuertes a moderadas, se extenderán hasta el trimestre de mayo a julio de 2027, manteniendo para los meses de junio a agosto un 38 % de probabilidad de que el evento siga activo frente a un 50 % de transición hacia una fase neutra.

Esta caracterización agroclimática local se respalda en las últimas actualizaciones meteorológicas internacionales. Por un lado, el Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA de EE. UU. incrementó al 83 % la probabilidad de que El Niño alcance una magnitud de rango histórico entre octubre y diciembre de 2026, sosteniendo una certeza superior al 83 % de que la categoría de intensidad muy fuerte se prolongará hasta marzo de 2027.

Las mediciones de la agencia estadounidense confirman que la temperatura en la superficie del Pacífico Este ha superado los +4.0 °C, mientras que la región clave Niño-3.4 alcanzó los +2.1 °C de anomalía térmica.

Por su parte, el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) confirmó en su boletín de octubre un acoplamiento oceánico-atmosférico plenamente consolidado, reflejado en un Índice de Oscilación del Sur (IOS) de -18.6 al 17 de octubre. El organismo regional estima con más del 95 % de probabilidad que las condiciones muy fuertes persistirán entre noviembre de 2026 y enero de 2027, con anomalías de temperatura en la superficie del mar de entre 3.0 °C y 3.5 °C en el Pacífico ecuatorial.

¿Ya pasó lo peor?

La extensión del fenómeno hasta mediados del próximo año coincide con las evaluaciones preliminares del meteorólogo Danilo Ramírez, coordinador de la subunidad ambiental de la UES, quien ha explicado que la permanencia de El Niño en el primer cuatrimestre de 2027 provocará escasez de precipitaciones y olas de calor, dificultando la transición estacional y volviendo más irregular el establecimiento del invierno de 2027.

Esta perspectiva se acopla con el marco institucional de la Dirección General de Protección Civil, entidad que advirtió que el impacto más crítico sobre la agricultura se manifestará durante el denominado «segundo año de incidencia», centrado entre enero y abril de 2027.

El Salvador permanece en estado de alerta roja por sequía decretada a finales de agosto, ante el riesgo que el déficit de lluvias representa para la producción de aproximadamente 6.9 millones de quintales de granos básicos en las siembras nacionales