Frente a 72.000 espectadores, el Inter Miami derrotó 3-2 al Sporting Kansas City el sábado en la MLS con una excepcional diana de Lionel Messi y un gol decisivo de Luis Suárez.

El Inter tomó así aire después de su eliminación esta semana en la Copa de Campeones de la Concacaf y recuperó el liderato de la Conferencia Este de la liga norteamericana (MLS) con 15 puntos, los mismos que el New York Red Bulls pero con un partido más.



Messi fue la gran figura del choque brindando una asistencia mágica para el primer gol del Inter, logrado por el paraguayo Diego Gómez en el minuto 18, y anotando el segundo con un trallazo desde fuera del área en el 51.

El tanto del astro argentino hizo estallar de júbilo las gradas del estadio Arrowhead de los Kansas City Chiefs de la NFL, el recinto deportivo más ruidoso del mundo según el libro Guinness de los récords.

La demanda del público por ver a Messi hizo que este partido se trasladara al hogar de los campeones de los dos últimos Super Bowls.

El Sporting llegó a poner el empate 2-2 con un doblete del alemán Erik Thommy en los minutos 6 y 58 pero el uruguayo Suárez dio el triunfo a Miami al remachar un pase de la muerte de Gómez en el 71.

La victoria reduce la presión sobre el Inter y su entrenador, Gerardo Martino, después de que sólo sumaran dos triunfos en los nueve partidos anteriores, la mitad de ellos con la baja de Messi por sus problemas musculares.

El 'Tata' Martino sólo hizo un cambio respecto al equipo que tres días atrás cayó 3-1 en la cancha del Monterrey, en una dolorosa eliminación en cuartos de final de la Copa de Campeones, en la que aspiraba a lograr el boleto al Mundial de Clubes de la FIFA de 2025.

- Espectacular ambiente -
El partido se puso en marcha en medio de un espectacular ambiente en el estadio Arrowhead, una de las sedes de la Copa América de este año y del Mundial de 2026.

Una gran parte de los 72.610 espectadores, una de las mayores entradas en la MLS y récord para un juego del Sporting, lucían camisetas rosas del Inter.

Patrick Mahomes, líder de los Chiefs y la mayor estrella actual de la NFL, acudió también a la cancha y saludó a Messi antes del partido vistiendo una camiseta del Sporting Kansas City, franquicia de la que es dueño minoritario.

Las tribunas sólo tardaron seis minutos en festejar el primer gol de los locales, que nació de un despiste de Marcelo Weigandt.

Rémi Walter le robó la pelota al lateral diestro argentino y la abrió a la derecha para Thommy, que sorprendió al arquero Drake Callender con un disparo cruzado.

El Inter no tardó en responder con la primera aparición de Messi, que recibió la pelota a 40 metros de la portería y se inventó una fabulosa asistencia para la irrupción en el área de Gómez, que definió de primera.

Messi tuvo dos oportunidades para estrenarse antes del descanso, con un disparo a las manos del veterano Tim Melia y un tiro libre lejano que pasó a centímetros del poste.

A la tercera, Messi le regaló al público un gol estratosférico. El español Sergio Busquets interceptó un pase del defensa Tim Leibold y la pelota le acabó llegando al astro de Rosario, que soltó un latigazo de media distancia a la escuadra. Messi sumó así su quinto gol en los cinco partidos que lleva disputados esta campaña.

El Sporting igualó el marcador con una fulminante volea de Thommy tras un saque de esquina, pero después le hizo otro regalo al Inter para que se llevara los tres puntos. El arquero Melian le envió un comprometido pase al lateral Jake Davis que perdió la pelota frente a Diego Gómez, quien encontró a Suárez en el área pequeña para servirle en bandeja el gol del triunfo.

El Inter no pasó por apuros para mantener la victoria en una accidentada recta final en la que el español Jordi Alba fue sustituido por una aparente lesión muscular y el guardaespaldas de Messi tuvo que saltar al césped por la irrupción de varios aficionados que querían una fotografía con el crack argentino.