La hipermetropía es un error refractivo en el que los objetos cercanos se ven borrosos porque la luz se enfoca detrás de la retina en lugar de sobre ella y puede permanecer oculta durante años debido a que el ojo compensa la visión de cerca mediante la acomodación muscular. Sin embargo, con el paso del tiempo este mecanismo de compensación pierde eficacia, desencadenando síntomas frecuentes como fatiga ocular, dolor de cabeza y dificultad recurrente para enfocar objetos próximos.

De acuerdo con la doctora María Larrañaga, oftalmóloga de la institución, la mayoría de los seres humanos nacen con una hipermetropía fisiológica cercana a las cuatro dioptrías. A medida que el órgano visual se desarrolla, este defecto suele corregirse de forma natural entre los 6 y los 8 años.

«Muchas personas normalizan el cansancio visual o los dolores de cabeza e incluso los problemas escolares, sin relacionarlos con un defecto refractivo, cuando en realidad el ojo está realizando un sobreesfuerzo constante para enfocar», advierte la especialista Larrañaga en el marco del día mundial de la visión.

La llegada de la presbicia a los 40 años

A partir de la quinta década de vida, la pérdida progresiva de elasticidad del cristalino da paso a la presbicia o vista cansada, un proceso degenerativo natural que alcanza a cerca del 60% de los adultos mayores de 40 años, situando la media de aparición en los 48 años.

El principal signo de la presbicia es la necesidad de alejar textos o dispositivos móviles para poder leer, acompañado de una mayor demanda de iluminación para tareas de precisión. La doctora Larrañaga señala que la hipermetropía y la presbicia pueden coexistir, provocando que los pacientes hipermétropes perciban los síntomas de la vista cansada a edades más tempranas que los miopes o emétropes.

Diagnóstico oportuno y alternativas quirúrgicas

El abordaje médico temprano mediante un examen oftalmológico completo permite diferenciar el origen de la pérdida de enfoque de cerca y aplicar tratamientos adecuados:

  • Corrección óptica: uso de lentes graduados o lentes de contacto adaptados.

  • Cirugía refractiva láser: indicada frecuentemente para la hipermetropía mediante el moldeo de la curvatura corneal.

  • Lentes intraoculares multifocales: técnica predominantemente utilizada para sustituir el cristalino envejecido en casos de presbicia, permitiendo la recuperación del enfoque a múltiples distancias.

Las intervenciones quirúrgicas actuales destacan por ser procedimientos seguros, indoloros y de rápida recuperación, cuya viabilidad se determina a través de evaluaciones personalizadas según la edad y la graduación del paciente.