Frente al paulatino avance del uso de tecnologías emergentes en las aulas salvadoreñas, la exdirectora adjunta de la División de Astrofísica de la NASA, Sandra Cauffman, lanzó una llamada de prudencia sobre el rol de la Inteligencia Artificial (IA) en el proceso educativo. Durante su reciente visita a El Salvador, la científica instó a no sustituir el razonamiento analítico ni la comprensión de los problemas por la inmediatez de las respuestas generadas por algoritmos.

Cauffman aplaudió las iniciativas que buscan incorporar tecnología y conectividad en el sistema escolar nacional, pero advirtió que depender exclusivamente de las plataformas digitales para resolver tareas acarrea el riesgo de omitir el aprendizaje real.

«La Inteligencia Artificial lo que les va a dar es una respuesta. Pero ese proceso de cómo se llegó a esa respuesta es lo que tenemos que usar en el cerebro de nosotros. A veces empezamos a confiar tanto en encontrar una respuesta, pero esa respuesta puede estar equivocada. Lo importante es entender bien el proceso, no solo conseguir un resultado», explicó Cauffman.

«Piense con el lápiz»: la enseñanza del pensamiento lógico

Para ejemplificar la importancia del método científico frente a la automatización tecnológica, la exejecutiva de la agencia espacial estadounidense —quien laboró durante 38 años en misiones espaciales— evocó una lección de su época universitaria durante sus estudios de Física.

Cauffman recordó a un profesor que solía evaluar a sus alumnos pidiéndoles «pensar con el lápiz» y plasmar de forma explícita los pasos seguidos para abordar una ecuación.

«Él nos decía que si poníamos en el papel el proceso seguido para resolver un problema, no importaba si la respuesta final era incorrecta, porque la calculadora o la máquina se pueden equivocar. Si enseñamos cómo pensamos para resolver un problema, eso es lo más valioso. Eso es lo que enseñan las carreras STEM: a pensar lógicamente y ver los problemas de una manera diferente», subrayó la experta.

Laboratorios, industria y el rol de la familia

La científica remarcó que el propósito de las disciplinas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) no es acumular teoría en la cabeza, sino llevar el conocimiento a la práctica mediante laboratorios universitarios. No obstante, señaló que la educación práctica debe articularse con la industria para evitar que los profesionales formados se queden sin campo laboral en el país.

Asimismo, hizo un llamado a los padres de familia para incentivar las vocaciones científicas desde la infancia, rompiendo barreras de género o condición socioeconómica.

«El trabajo empieza en casa. Los padres tenemos el deber de sembrar esa semilla desde pequeños. La naturaleza de nuestro nacimiento no dicta la persona en la que podemos convertirnos. Hay que decirles a los niños y niñas que ellos pueden salir adelante y dedicarse a lo que deseen en la vida», concluyó Cauffman.