La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) ha publicado un análisis que explora el potencial de la inteligencia artificial (IA) como herramienta para reducir el rezago educativo (RE) en El Salvador, fenómeno que afecta especialmente a estudiantes del sistema público y se agrava por el bajo rendimiento académico.

El estudio explica que la IA puede automatizar tareas, analizar patrones de aprendizaje, anticipar abandonos escolares y ofrecer tutoría personalizada. “Estas tecnologías no sustituyen al docente, pero lo empoderan”, asegura el análisis.

“La inteligencia artificial no es una moda ni una panacea. Es una herramienta poderosa que, si se implementa con ética, propósito pedagógico y equidad, puede ser clave para reducir el rezago educativo”, afirma Fusades en el análisis “Potencial de la inteligencia artificial para la atención del rezago educativo”.

Fusades recopiló experiencias exitosas de América Latina, como el sistema de alerta temprana en Chile y Perú, la plataforma de gamificación “Conecta Ideas”, y el uso de inteligencia artificial generativa en Uruguay con el programa Ceibal. En estos casos, la IA ha sido clave para detectar riesgos de abandono, personalizar contenidos y retroalimentar a estudiantes en tiempo real.

Asimismo, destacan plataformas globales como Khanmigo (basado en GPT-4), que descompone problemas complejos y mejora la comprensión en alumnos, y Kolibri, que permite el uso de herramientas educativas sin conexión, beneficiando a comunidades con escasa conectividad.

El caso de El Salvador: avances con vacíos

Aunque el país ha comenzado a incorporar tecnologías de IA en educación, su uso enfocado al rezago educativo sigue siendo limitado, advierte el estudio. La Ley de Fomento de la Inteligencia Artificial contempla su integración al sistema educativo, y el Ministerio de Educación ha incluido contenidos de IA en el currículo de Ciencias de la Computación.

El estudio señala que “aunque El Salvador ha comenzado a incorporar herramientas y programas con inteligencia artificial en su sistema educativo, la evidencia de uso sistemático para combatir el rezago es aún incipiente”.

“Las plataformas como Google Workspace, Gemini, Microsoft 365/Teams, Reading Progress, Khan Academy (y Khanmigo), Kolibri (Learning Equality), TBox (local), Progrentis, Minecraft Education, ARK Educate, representan oportunidades prometedoras, siempre que se integren con soporte institucional, formación docente, infraestructuras adecuadas y evaluación rigurosa. Si estos factores se cumplen, el uso de IA puede ser una vía para recuperar aprendizajes perdidos y reducir desigualdades educativas”, señala el estudio de la fundación.

Además, Fusades destaca que iniciativas como la alianza con Google para cuentas educativas y el reciente anuncio de colaboración con xAI para aplicar el modelo Grok en 5,000 escuelas, muestran avances importantes. Sin embargo, señala que persisten desafíos como la infraestructura digital desigual, la falta de formación docente en competencias digitales avanzadas y la ausencia de marcos éticos robustos.

Entre las recomendaciones clave del informe se destacan alinear las herramientas de IA con el currículo nacional y utilizar analítica predictiva para activar intervenciones pedagógicas tempranas. Además, Fusades recomienda garantizar marcos éticos y de protección de datos, fortalecer la formación docente continua con enfoque en alfabetización digital t adoptar soluciones tecnológicas “offline-first” para zonas sin conectividad.