Pizza Hut convirtió 100 palabras del lenguaje de señas salvadoreño (Lesa) en una herramienta para transformar la comunicación dentro de sus restaurantes, como parte de un programa de inclusión que la cadena desarrolla desde hace cinco años.
El programa identifica las palabras y expresiones que son necesarias en la operación diaria de un restaurante para facilitar la comunicación entre trabajadores sordos y oyentes.
La iniciativa surgió después de que la empresa incrementara la contratación de personas sordas y detectara que no era suficiente con incorporarlas a sus equipos de trabajo. “Nos dimos cuenta que nosotros éramos quienes teníamos que adaptarnos”, explicó Davo Rivas, gerente de Estrategia de Marca y Marketing de Experiencias de Pizza Hut.
Uno de los primeros cambios ocurrió en los procesos de capacitación.
Pizza Hut cuenta con más de 500 recetas para sus diferentes productos y descubrió que los trabajadores sordos tenían una mayor facilidad para aprender mediante recursos visuales. Por ello, la compañía transformó parte de sus materiales de capacitación y recetas para incorporar fotografías, videos y procesos visuales.
“Ellos son supervisuales, ellos aprenden muchísimo con el ejemplo”, señaló Rivas.
A partir de esa experiencia nació “100 palabras poderosas”, con el objetivo de que los trabajadores pudieran utilizar un vocabulario básico común dentro de las cocinas.
El programa permite, por ejemplo, que un gerente pueda dar retroalimentación a un trabajador sordo o que un asociado sordo pueda solicitar ayuda a un compañero durante una operación.
“100 palabras poderosas” comenzó como una herramienta dirigida a determinados puestos dentro de las cocinas. Hasta el año pasado, la certificación era obligatoria para coordinadores de cocina, gerentes y asistentes de gerentes.
Sin embargo, desde el inicio de 2026 la capacitación se extendió a todos los asociados de los restaurantes, incluido el personal que atiende a los clientes.
Más de 100 trabajadores sordos
Actualmente, Pizza Hut cuenta con más de 100 personas sordas como profesionales de cocina, distribuidas en sus diferentes formatos de restaurantes a escala nacional.
La cadena cuenta con 86 tiendas y los trabajadores sordos pueden desempeñarse en diferentes funciones de cocina, como corte, preparación de alimentos, elaboración de masa y cocción.
Incluso, la compañía ha tenido turnos completos en los que la totalidad del personal de cocina estaba conformada por trabajadores sordos.
Actualmente, tres trabajadores sordos se han desarrollado hasta ocupar puestos de supervisores de capacitación.
Rivas señaló que la contratación de estas personas continúa creciendo y que la compañía busca que el programa sea más conocido para que otras personas sordas puedan identificar oportunidades laborales dentro de la cadena.
