Las detenciones por conducción peligrosa en El Salvador disminuyeron un 15 % en el arranque de 2026, de acuerdo con datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial. Entre el 1 de enero y el 5 de febrero se arrestaron a 187 personas, 33 menos que las reportadas en el mismo periodo de 2025.
La reducción es atribuida al fortalecimiento de los controles viales y la aplicación de reformas legales implementadas desde diciembre de 2024, las cuales endurecen las sanciones para quienes conducen bajo efectos de alcohol o drogas.
Actualmente, la multa administrativa por conducción peligrosa es de $150, además de la detención inmediata del conductor por 72 horas, la inhabilitación de la licencia por 12 meses y un posible proceso penal.
En los casos donde el conductor es declarado culpable por un tribunal, las sanciones pueden incluir: suspensión total de la licencia, prohibición de consumir bebidas alcohólicas, y obligación de residir en su domicilio actual como medida cautelar.
Desde diciembre de 2024, cualquier cantidad de alcohol en el organismo del conductor es suficiente para configurar el delito de conducción peligrosa. Esta disposición aplica sin excepción para todos los automovilistas.