El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, descartó participar en el debate televisivo previsto para este jueves entre los aspirantes presidenciales, tres días antes de las elecciones, informó la red Globo, organizadora del encuentro.

La decisión de Lula fue comunicada este miércoles por sus asesores a Globo, la cadena de mayor audiencia en Brasil y que tradicionalmente organiza debates antes de las elecciones. La televisora informó que mantendrá vacía la silla destinada al mandatario durante el encuentro.

Los otros cuatro candidatos invitados confirmaron su participación: el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, el psiquiatra y escritor Augusto Cury y el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema.

Los brasileños acudirán a las urnas el próximo domingo después de varias negativas de Lula y Bolsonaro a participar en debates televisivos. Dos encuentros previstos durante el último mes fueron cancelados por la ausencia de ambos candidatos, mientras que el primero se realizó únicamente con aspirantes cuya intención de voto no supera el 5 %.

Bolsonaro, quien anteriormente había rechazado participar en los debates, confirmó que acudirá al organizado por Globo y desafió al mandatario brasileño a presentarse. «Voy al debate de Globo. Lo estoy confirmando aquí. Él que decida. Quiero ir para debatir con él. Lo estoy llamado para que acuda: Lula ven a debatir conmigo porque quiero restregarte la verdad en la cara y voy a mostrar que mi proyecto de Brasil es mejor que el tuyo», aseguró durante un mitin celebrado el domingo en Goiás.

Según dirigentes del oficialista Partido de los Trabajadores citados por la prensa, Lula temía convertirse, como único aspirante de izquierda, en el principal blanco de las críticas de los otros cuatro candidatos invitados, quienes representan a partidos de centroderecha o ultraderecha.

Los sondeos citados sitúan a Lula y Bolsonaro en un empate técnico de cara a la primera vuelta. El presidente registra un 40 % de intención de voto, frente al 36 % del senador.

Ambos candidatos también aparecen en empate técnico ante una eventual segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre si ningún aspirante consigue más de la mitad de los votos. En ese escenario, Lula alcanza un 47 % de intención de voto y Bolsonaro un 45 %.