El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival opositor, Flávio Bolsonaro, cerraron este viernes sus espacios de propaganda electoral con mensajes centrados en la esperanza, el cambio y cuestionamientos políticos, a dos días de la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.

Lula aprovechó su último anuncio para cuestionar a Bolsonaro por presuntos escándalos de corrupción y sus propuestas económicas. La pieza publicitaria, presentada y narrada por mujeres, incluyó señalamientos sobre la trayectoria legislativa del candidato opositor y sus promesas de reducir el gasto público para estabilizar las finanzas del país.

«En un acto de desesperación, la campaña de Flávio intenta atacar a Lula con noticias falsas. Conozca los datos comprobados que tiene que esconder», expresó una de las participantes del anuncio, antes de presentar los cuestionamientos contra el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

La propaganda también aseguró que el opositor «Va a cortar salario, jubilaciones y programas populares» y «prometió que va a privatizar Petrobras», en referencia a sus propuestas económicas.

El mandatario brasileño, quien busca un cuarto período presidencial no consecutivo, defendió los resultados de su administración y reconoció que todavía existen desafíos pendientes.

«He dedicado mi vida a luchar por un país más justo», afirmó Lula, quien también sostuvo que el domingo representa «un día que vale por muchos años» para definir el rumbo político y económico de Brasil.

Por su parte, Flávio Bolsonaro optó por un mensaje de agradecimiento a sus simpatizantes, acompañado de imágenes de sus recorridos por distintas regiones del país y músicos interpretando el himno nacional en varias ciudades. El candidato opositor, de 45 años, aseguró que el contacto con los brasileños durante la campaña transformó su manera de comprender las necesidades de la población.

«Ustedes me llevaron a andar por el Brasil real. Yo aprendí con ustedes. Nunca más voy a ser el mismo, porque tocó en el fondo de mi alma ese sentimiento, esa fuerza, ese orgullo de ser brasileño, y esas ganas de cuidar de mi país», expresó Bolsonaro, quien apareció vestido con una camisa blanca durante el anuncio. El aspirante también agradeció las muestras de apoyo recibidas durante sus actividades proselitistas.

El hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, insistió en que la elección representa una oportunidad para cambiar la conducción del país.

«Usted va a elegir si es momento de cambiar o si vamos a continuar en ese viejo sistema que nadie aguanta más», manifestó el candidato. Su propaganda también incorporó mensajes religiosos y concluyó con una multitud rezando una parte del Padre Nuestro, seguida de un «amén» colectivo, dirigido especialmente a su base electoral conservadora y religiosa.

Flávio Bolsonaro obtuvo una ventaja aproximada de dos millones de votos sobre Lula en la primera vuelta del pasado 4 de octubre, aunque ninguno alcanzó más del 50 % de los sufragios válidos necesarios para ganar la Presidencia.

A dos días de la votación definitiva, las encuestas muestran una competencia cada vez más ajustada, con Lula reduciendo la distancia frente a Bolsonaro, quien permanece estancado en las mediciones. Ambos candidatos llegan así al cierre de campaña en medio de una disputa electoral que mantiene abierta la definición de la Presidencia brasileña.