La financiera Mastercard aseguró que su plan para eliminar el plástico en sus tarjetas avanza en la región centroamericana, donde impulsa proyectos de reforestación y protección a la vida silvestre.

Mastercard inició en 2018 un plan para eliminar el plástico virgen en la elaboración de nuevas tarjetas, con miras a que para 2028 todas sus unidades estén elaboradas con materiales reciclados o de origen biológico.



A inicios de abril de 2023, se contabilizaban 168 millones de tarjetas certificadas como sostenibles entre los clientes de los bancos HSBC, Starling Bank, el estadounidense Bank of The West y recientemente BAC Credomatic en El Salvador.

Impacto en la región

En El Salvador, BAC Credomatic ofrece tarjetas fabricadas con maíz no comestible (PLA), cuya fabricación requiere un 26 % menos de energía y emite un 66% menos de emisiones de gases.

Las tarjetas tienen una vida útil de cinco años, asegurando que todas, al cabo de su ciclo de uso, sean devueltas a sus sucursales para compostaje.

El Banco Central de Costa Rica, en colaboración con Mastercard, presentó su tarjeta “Carey”, bautizada así en honor a la especie de tortuga que está en peligro de extinción.

Los usuarios de esta tarjeta acumularán puntos que anualmente serán destinados a la protección de especies en peligro de extinción en Costa Rica.

Entretanto, Mastercard en colaboración con “Coalición Priceless Planet” ha propuesto reforestar 500,000 árboles en 670 hectáreas en Guatemala, en la ciudad de Cobán y la región de Verapaces.

“Seguiremos trabajando con todos los actores del ecosistema y apalancando nuestra tecnología, talento y recursos para impulsar iniciativas que reditúen en beneficio del medio ambiente”, aseguró Germán Roson, vocero de Mastercard.