El portavoz del secretario general de las Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, informó el 2 de noviembre que la mayoría del despliegue militar salvadoreño está bajo la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y fuera del mandato de la Oficina de Apoyo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“Las Naciones Unidas son conscientes de los informes sobre el despliegue de personal militar salvadoreño adicional en Haití. La gran mayoría de ellos no están desplegados bajo la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y, por lo tanto, están fuera del alcance del mandato y los informes de la Oficina de Apoyo de la ONU”, dijo en respuesta a corresponsales, oficina que da apoyo logístico y operativo a la GSF.

El vocero destacó que todas las acciones deben respetar normas internacionales de derechos humanos y el derecho internacional humanitario.

El vocero detalló que la Oficina de Apoyo de la ONU proporciona apoyo sobre “el mandato aplicable de la Política de Debida Diligencia de Derechos Humanos” y subrayó que todas las operaciones de seguridad en Haití “ya sea en el marco del FSM o por las autoridades nacionales y sus asociados, deben llevarse a cabo de conformidad con el derecho internacional aplicable, incluidas las normas internacionales de derechos humanos y el derecho internacional humanitario”.

“El respeto de estas obligaciones, así como la transparencia y la rendición de cuentas, sigue siendo esencial para mantener el apoyo internacional y garantizar la protección de la población”, expresó Dujarric.

La nota a los corresponsales del vocero del secretario de la ONU informa que ha recibida “una carta con la firma” de Wilson Joseph, de la banda 400 Mawozo, una de las nueve grandes bandas criminales que operan en Haití, pero el vocero advirtió que “la recepción de esa carta no constituye el reconocimiento de su autor”.

Sin embargo, agencias de prensa publicaron noticias indicando que el jefe de las bandas haitianas está pidiendo mediación de la ONU para un diálogo de paz, retomando medios haitianos, que citan la carta supuestamente del líder de la banda 400 Mawozo en donde presuntamente pide diálogo.

El gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa el supuesto firmante de la carta por el secuestro de 17 misioneros cristianos en octubre de 2021.

El despliegue salvadoreño es considerado un aliado por el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, quien este 3 de noviembre aseguró en una conferencia de prensa que “con el apoyo de varios países aliados, en particular el de El Salvador y su presidente, Nayib Bukele, la Policía Nacional de Haití, las Fuerzas Armadas de Haití (FadH) y la Fuerza de Represesión de Pandillas (FRG o GSF), buscan poner “fin al dominio de las pandillas” y restaurar en Haití la autoridad del Estado, según su cuenta en la red social X.