Las carencias, desigualdades, símbolos y personajes que viven en la memoria colectiva, pero también aquellos históricos que nos construyen como un pueblo, están presentes en esta colección de dibujos de gran dimensión llamada “Metasta-Sivar”.
El nombre nos sugiere un tema muy personal del artista, que lleva años luchando contra un cáncer que afectó su seno maxilar derecho, y su nervio óptico.
Pero la metástasis no solo es interpretada desde el infortunio, sino desde una expresión genuina que se expande en tiempo y en espacio, ya que ahora también amalgama elementos de la cultura mexicana, tan presente entre los salvadoreños a través de rasgos culturales y de la fe.
De esta manera, la Embajada de México en El Salvador ha acogido la nueva etapa de la muestra, que ya había sido expuesta tres veces: dos en el país y una en México, y que fue inaugurada el 15 de junio, cuando Renacho dejó volar la interpretación de cada visitante.
“Soy un pregonero más y el camino de hoy me trajo aquí con ustedes. Esta obra está hecha para que pensemos juntos, para que nos divirtamos. Toda persona que se pare frente a esta serie, va a construir su verdad. Somos una gran aglomeración de verdades”, expresó Renacho.
Los dibujos del salvadoreño incluyen a personajes de nuestro imaginario urbano como Salarrué, la Tenchis, Yajaira, Lady Drag, el comercio informal, el monumento a la Revolución, las galletas Pic Nic, la app de TikTok, el recordado Silabario o la danza de “El Tigre y el venado”, que además fue ejecutada por jóvenes artistas en una versión contemporánea.
“Renacho Melgar es ese muchacho que anda por ahí dibujando, el artista gráfico, el ilustrador, el prestidigitador de mundos tan salvadoreñamente universales. De sus manos nacen jaguares, se multiplican los Xipe Tótec, los Junapú e Ishbalanqué, encuentran su lugar en la cosmología urbana de los barrios de la capital de este país atravesado por lanzas y símbolos”, escribió la catedrática de Semiótica de la Cultura, Amparo Marroquín Parducci, en la reseña que abre la muestra.