Moody’s Ratings afirmó que el acuerdo de pensiones entre el Gobierno de El Salvador con el Fondo Monetario Internacional (FMI) da un alivio a la falta de liquidez que podría sufrir el fisco en 2027, pero advirtió que persiste el riesgo de una alta deuda.
Para la agencia, las conclusiones de la segunda y la tercera revisión al programa de Servicio Ampliado (SAF) del FMI dan “mayor claridad” sobre “uno de los riesgos a mediano plazo más discutidos”: el pago de $2,300 millones derivados de un período de gracia de las obligaciones previsionales para abril de 2027, que representan el 5 % del producto interno bruto (PIB).
El informe de las consultas publicado por el FMI, el 1 de octubre pasado, señala que el Gobierno de El Salvador reconocerá oficialmente estas obligaciones, que se derivan de una reestructuración que hizo en abril de 2023 con las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y se concedió un período de gracia de cuatro años en el cual no pagó intereses.
El acercamiento del vencimiento genera presiones para la caja fiscal, pero ante el FMI el Gobierno se comprometió a emitir un nuevo certificado a las AFP a un plazo de 46 años para cumplir con estas obligaciones. Además, debe presentar una reforma paramétrica de pensiones en junio de 2027 y que entre en vigencia en septiembre de ese año.
“El entendimiento alcanzado entre las autoridades y el FMI reducirá sustancialmente el riesgo de que esta obligación se convierta en un evento disruptivo de liquidez”, indica la agencia.
A partir de las conclusiones del FMI, Moody’s indicó que la mayor parte del importe se podría capitalizar en nuevos certificados de pensiones a largo plazo y ser atendidos mediante pagos regulares de intereses a partir de finales de 2027.
“Desde una perspectiva crediticia, este avance es positivo para el crédito en la medida en que permite la continuidad del programa SAF, demuestra que se mantiene la cooperación entre las autoridades y el FMI, y reduce la incertidumbre en torno a un pasivo significativo que constituía una fuente de riesgo de evento”, sostiene la agencia.
Riesgo de deuda
Moody’s Ratings advirtió que, pese al movimiento para aliviar la carga de pensiones, no se elimina el “desafío subyacente” que representa la “elevada carga de deuda de El Salvador”, que, según su estimación, superará el 90 % del PIB en 2027.
De estos, cerca de 30 punto porcentuales del PIB están relacionados con las obligaciones de pensiones a largo plazo.
“Por consiguiente, la operación resuelve una importante incertidumbre de liquidez, pero no modifica de manera sustancial la necesidad de mantener superávits primarios sostenidos y avanzar en una mayor consolidación fiscal durante los próximos años”, añade la agencia.
El repunte de la deuda pública en 2027 también está contemplado en los escenarios del FMI, quien advirtió que el reconocimiento de la deuda agregará cerca de 5.6 puntos porcentuales del PIB a la carga de endeudamiento, y llegaría a 89.2 % en 2027, aunque anticipa una reducción para los siguientes años a medida se cumplan las métricas del acuerdo.
Ante esto, Moody’s consideró que es “clave” para el perfil de El Salvador mantener la disciplina fiscal necesaria para situar la deuda en la trayectoria descendente después del pico de 2027.
Moody’s señaló que desde la aprobación del programa del FMI —que contempla un financiamiento de $1,400 millones—, en febrero de 2025, la posición de El Salvador ha mejorado de manera sustancial y el crecimiento económico. Además, la consolidación fiscal ha mostrado resultados y los colchones de liquidez del Gobierno se han reforzado.
