El Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés) reveló una intensificación inusual en el desarrollo del fenómeno de El Niño. El último informe indica que hay un 69 % de probabilidad de que El Niño alcance un rango histórico, superando la intensidad de todos los registros previos desde 1950.
Según las agencias de monitoreo, el evento continúa fortaleciéndose con una probabilidad superior al 90 % de manifestarse como un evento muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte.
La aceleración del fenómeno está respaldada por mediciones físicas en el océano Pacífico. En la superficie, la región de monitoreo clave Niño-3.4 registró una anomalía de +1.4 grados Celsius, mientras que la zona costera Niño-1+2 (más cercana a América Latina) ya reporta un calentamiento de +2.9 grados Celsius, dice el informe del Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA.
Sin embargo, el factor determinante para el aumento de la alerta se encuentra bajo el agua. Los sensores submarinos de la NOAA detectaron una acumulación masiva de calor en la subsuperficie del Pacífico oriental, donde las anomalías térmicas en la profundidad alcanzaron un extremo de +10.0 grados Celsius.
Este almacenamiento térmico profundo, sumado al acoplamiento de la atmósfera con vientos del oeste en niveles bajos, asegura el sostenimiento y fortalecimiento del fenómeno para el cierre del año.
A nivel regional, el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) proyectó una certeza del 100 % de que se mantengan las condiciones cálidas durante el trimestre comprendido entre agosto y octubre de 2026.
Este pronóstico coincide con la estimación de la NOAA, que sitúa en un 97 % la probabilidad de que el evento persista hasta los inicios del próximo año, prolongándose hacia finales de la temporada invernal.
En El Salvador, este panorama climático global ya se tradujo en impactos tangibles durante la presente estación húmeda. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales reportó al menos tres sequías meteorológicas, coincidiendo de forma directa con el inicio del período canicular. Actualmente, hay una situación de sequía débil.