OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, anunció este jueves una serie de compromisos para reducir el impacto de sus centros de datos en las comunidades de Estados Unidos, luego de que los votantes rechazaran mayoritariamente la expansión de estas instalaciones durante las elecciones de mitad de mandato, debido a preocupaciones por el consumo de agua, electricidad y el aumento de las tarifas energéticas.

La compañía presentó un documento denominado ‘Pacto Nacional con la Comunidad’, acompañado de una propuesta de políticas dirigida a los reguladores, con el objetivo de establecer nuevas condiciones para la construcción y operación de la infraestructura necesaria para el desarrollo de inteligencia artificial (IA).

El anuncio ocurre después de que los estadounidenses votaran el martes sobre 41 iniciativas locales relacionadas con centros de datos en 10 estados. Según un análisis de Ballotpedia y datos adicionales recopilados por CNBC, en 40 de esas votaciones los ciudadanos respaldaron restricciones o rechazaron medidas favorables a la expansión de estas instalaciones, lo que evidenció la oposición a su crecimiento.

Como parte de los nuevos compromisos, OpenAI aseguró que asumirá la totalidad de los costos de electricidad y de la infraestructura de red necesaria para abastecer los centros de datos que sean de su propiedad y estén bajo su operación. La medida busca evitar que los gastos asociados a estas instalaciones se trasladen a las facturas eléctricas de las familias estadounidenses.

La tecnológica también aceptó reducir voluntariamente su consumo eléctrico durante los períodos de mayor demanda, una disposición destinada a disminuir la presión sobre las redes de suministro energético cuando aumenta la necesidad de electricidad en las comunidades.

Además, OpenAI se comprometió a consultar a los habitantes de las localidades antes de iniciar la construcción de nuevos centros de datos y publicar periódicamente información sobre el consumo de agua y energía de sus instalaciones. La empresa también realizará estudios independientes para evaluar los niveles de ruido generados por estas infraestructuras.

Otro de los cambios anunciados consiste en limitar los acuerdos de confidencialidad con funcionarios locales, conocidos como NDA, que anteriormente provocaron críticas por impedir que las comunidades conocieran detalles de los proyectos. Con esta medida, la compañía busca aumentar la transparencia durante los procesos de planificación y desarrollo de sus instalaciones.

«El pacto establece qué pueden esperar las comunidades de OpenAI en los futuros centros que poseamos y operemos. Por su parte, el marco de políticas propone directrices para garantizar que el desarrollo de estos centros ofrezca a las comunidades una voz significativa, proteja a las familias de nuevos costes y permita que los beneficios económicos de la IA se distribuyan de forma generalizada», indicó OpenAI. Los compromisos representan un cambio en la relación que la tecnológica busca establecer con las comunidades estadounidenses, en medio de la creciente oposición a la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial.