El chavismo y un sector de la oposición venezolana iniciarán este sábado un nuevo proceso de diálogo político con el objetivo de abordar una transición democrática en el país y establecer las bases para unas futuras elecciones presidenciales. Las conversaciones cuentan con el acompañamiento de Estados Unidos y se desarrollarán sin la participación directa de la líder opositora María Corina Machado.
La primera fase del proceso reunirá al Parlamento controlado por el chavismo y a Dinorah Figuera, quien sostiene la continuidad de la Asamblea Nacional elegida en 2015, cuando la oposición obtuvo la mayoría legislativa. La exdiputada regresó a Venezuela el pasado 18 de junio, tras permanecer ocho años en el exilio, luego de una invitación del Departamento de Estado estadounidense para participar en los esfuerzos de transición política.
Tras su llegada, Figuera y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, acordaron crear una mesa política paritaria enfocada en el fortalecimiento de la democracia, la consolidación de la paz y la construcción de una hoja de ruta para el futuro del país.
Aunque las delegaciones aún no han sido oficializadas, se prevé que Figuera esté acompañada por exdiputados del Parlamento de 2015, entre ellos Jorge Millán, Marco Aurelio Quiñones y Juan Miguel Matheus. Del lado oficialista, Rodríguez encabezará la representación del chavismo, aunque el resto de sus integrantes aún no ha sido anunciado.
La ausencia de María Corina Machado ha generado atención dentro del proceso. Antes del regreso de Figuera, la dirigente opositora había manifestado que debía ser ella quien liderara las negociaciones con el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez. Posteriormente, Figuera reconoció haber tenido diferencias con Machado, aunque aseguró que la dirigente sigue siendo «muy importante en este proceso» y afirmó que todos los sectores democráticos serán convocados para presentar propuestas.
Según Estados Unidos, la agenda del diálogo contempla temas como la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral (CNE), el restablecimiento de garantías para la participación política y la protección de las libertades civiles necesarias para un debate político abierto.
Por su parte, Machado y el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia señalaron que evaluarán el desarrollo de estas negociaciones con base en resultados concretos, entre ellos la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de los presos políticos, garantías para todos los actores políticos y un cronograma para celebrar elecciones presidenciales.
Mientras tanto, el oficialismo adelantó que uno de sus principales objetivos será gestionar el levantamiento de las sanciones internacionales contra Venezuela. El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, confirmó que esa será una de las principales demandas durante las conversaciones.
El nuevo proceso se suma a una serie de negociaciones impulsadas durante los últimos años entre el Gobierno venezolano y distintos sectores de la oposición con mediación internacional. El antecedente más reciente ocurrió en Barbados, en octubre de 2023, donde ambas partes alcanzaron acuerdos relacionados con las elecciones presidenciales de 2024, aunque la oposición denunció posteriormente incumplimientos por parte del Gobierno.