La Dirección General de Protección Civil y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) activaron las comisiones municipales para evaluar el impacto en el sector agropecuario y proteger la seguridad alimentaria de la población, tras la activación de la alerta roja por sequía meteorológica, aseguró este jueves el subdirector de la primera institución, Fermín Pérez en la entrevista Diálogo 21.

Las comisiones municipales, lideradas por los alcaldes en todo el territorio nacional, desempeñan un papel central en la recolección de información sobre la afectación de los cultivos y la ganadería. Estas estructuras locales realizan inspecciones periódicas en los sectores agrícolas más vulnerables, según Pérez.

Según detalló el subdirector de Protección Civil, las comisiones ejecutan «evaluaciones periódicas identificando áreas vulnerables o susceptibles, evaluando la afectación en la agricultura y pecuaria, ver también la disponibilidad y el uso apropiado del agua, las necesidades de asistencia y comunidades críticas».

La información generada desde el territorio es enviada a la Dirección General para analizar el estado de la emergencia. En consonancia con este de despliegue, el MAG refuerza su asistencia en las zonas afectadas. El propósito de esta coordinación es fortalecer el apoyo técnico a fin de aplicar «muchas medidas de adaptación para reducir los efectos de sobre los cultivos, principalmente ganado y todo el sistema productivo de nuestro país».

La recurrencia del déficit hídrico llevó a las instituciones a reestructurar la planificación para el período de lluvias, aseguró Pérez. En lugar de implementar un plan invernal tradicional centrado únicamente en las precipitaciones, el Sistema Nacional de Protección Civil formuló el Plan Nacional de Contingencias ante Eventos Hidroclimatológicos.

Este plan está diseñado para dar respuesta simultánea a dos fenómenos meteorológicos opuestos generados por la irregularidad climática. Por un lado, aborda el impacto de la sequía severa y, por el otro, establece protocolos para atender inundaciones repentinas provocadas por tormentas de corta duración pero de gran intensidad.

«Tenemos básicamente este año dos escenarios muy muy importantes: de lluvias de corta duración con una gran cantidad de precipitaciones en un lapso muy muy breve, y hay que también estar atentos». Las autoridades atribuyen este comportamiento climático no uniforme al calentamiento atmosférico y al cambio climático global.

¿Cuánto durará la alerta roja?

Frente a las proyecciones científicas que indican que las condiciones del fenómeno de El Niño persistirán en lo que resta del año y posiblemente durante los primeros meses del próximo año, surge la interrogante sobre la vigencia de la alerta roja nacional.

Al respecto, el subdirector Fermín Pérez señaló que su continuidad se evaluará con base en el comportamiento real del clima.

«La alerta hoy por hoy se mantiene», declaró Pérez, agregando que su vigencia «depende del resultado de las evaluaciones técnicas y científicas». El funcionario matizó que, de acuerdo con los análisis de los equipos científicos del Ministerio de Medio Ambiente, «evidentemente posiblemente se vaya a mantener», pero reiteró que la decisión «tiene que ver con ese comportamiento meteorológico». Pérez también aclaró que las comisiones municipales proporcionan datos determinantes para evaluar si la alerta roja «se modifica, se amplía o simplemente se deja sin efecto».

Monitoreo de cuencas y reducción en el caudal del río Lempa

El déficit acumulado de precipitaciones ha provocado efectos perceptibles en las principales cuencas hidrográficas de El Salvador, las cuales sufren por la falta de recarga hídrica. Reportes locales y de comunidades situadas en el municipio de San Vicente Norte registran una disminución en los niveles normales del caudal del río Lempa. Asimismo, el lago de Güija reporta una disminución de su caudal en unos dos metros. 

Protección Civil ha instado a todos los sectores de la sociedad, incluyendo al sector privado y las comunidades, a priorizar la racionalización y el cuidado del agua frente a la escasez de humedad en los suelos.

«El uso apropiado y responsable de los recursos hídricos en nuestro país, tanto para el tema de consumo para el tema de agricultura, etcétera», es fundamental ante la coyuntura, advirtió Pérez. La institución insistió en que el monitoreo científico continuará activo para proteger el acceso al agua y el sistema productivo general.