El Arzobispado de San Salvador informó, este viernes, que el sacerdote Jesús Orlando Erazo Gálvez fue retirado definitivamente del ejercicio del sacerdocio, luego de concluir un proceso canónico en su contra por el delito de abuso sexual en contra una menor, por el cual fue condenado en el año 2024.
Según un comunicado oficial emitido el 21 de enero de 2026, el proceso en contra del padre Erazo Gálvez fue instruido por mandato del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, organismo del Vaticano y llevado en el Tribunal Eclesiástico de la Región Central, donde se dictó sentencia.
El Arzobispado confirmó que la sanción impuesta fue la dimisión del estado clerical, lo que significa que Erazo Gálvez fue retirado del ejercicio del sacerdocio y con ello, pierde todos los derechos y funciones propias de la profesión como celebrar misas o escuchar confesiones.
“Con instrucciones del Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha llegado al final mediante Decreto Conclusivo Penal dictando la sentencia de Dimisión del Estado Clerical del Sacerdote, la cual le ha sido notificada”,
Arzobispado de San Salvador.
Dicha sentencia fue notificada el 8 de enero de 2026, a través de su abogado defensor eclesiástico, según señala el documento compartido por el Arzobispado.
El retiro del sacerdocio ocurre luego de que Erazo Gálvez fuera condenado, en ausencia, a 14 años de cárcel por el delito de violación de una menor. La pena fue impuesta por Tribunal de Sentencia de Cojutepeque en el año 2024.
La Fiscalía General de la República (FGR) señaló que los hechos ocurrieron en diciembre de 2022, cuando el sacerdote engañó y manipuló a la víctima para abusar sexualmente de ella.
El caso se dio a conocer públicamente en febrero de 2023, luego de que el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, revelara el abuso sexual que el párroco de la parroquia de San Cristóbal, Cuscatlán, había cometido. En ese momento, Escobar Alas dijo que Erazo Gálvez llegó a las oficinas del arzobispo y ante el tribunal eclesiástico rindió su declaración de los hechos.
Como consecuencia, el sacerdote fue suspendido de su ejercicio ordinario como sacerdote y se inició un proceso canónico en su contra el cual finalizó con su retiro definitivo del ejercicio de la profesión.
