El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) informó este lunes que deportó a El Salvador a 100 salvadoreños, entre quienes se encontraban personas condenadas por delitos como homicidio, agresión sexual y conducción bajo los efectos del alcohol.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, supervisó el viernes el vuelo de deportación que partió desde Alexandria, Luisiana, con destino a El Salvador. Según el DHS, las 100 personas trasladadas eran salvadoreñas.

“El objetivo continúa, con deportaciones masivas en marcha”, afirmó Mullin.

El funcionario aseguró que el vuelo incluyó a personas condenadas por homicidio, agresiones sexuales y conducción bajo efectos del alcohol, y señaló que las expulsiones forman parte de la política migratoria del presidente Donald Trump.

Mullin afirmó que el DHS continuará ejecutando las deportaciones impulsadas por la administración Trump.

“Nunca nos disculparemos por deportar a extranjeros ilegales, porque las deportaciones masivas salvan vidas”, sostuvo el secretario en el comunicado.
Entre los deportados figura Carlos Ovidio Culgua Alas, cuyo historial incluye condenas por homicidio y posesión de un arma de fuego siendo extranjero, además de arrestos por intoxicación pública y alteración del orden público en Texas, según el DHS.

También fue deportado José Balmory Ramírez Rodríguez, identificado por las autoridades estadounidenses como miembro de la MS-13. Su historial incluye condenas en Nueva York por homicidio involuntario en primer grado con intención de causar lesiones físicas graves y agresión en tercer grado.

El DHS informó además sobre la deportación de José Martínez Flores, quien registra condenas en Texas por contacto sexual indecente con un menor y dos cargos por conducir bajo los efectos del alcohol. En el mismo vuelo fue trasladado José Ángel Ramos Gutiérrez, condenado en Virginia Occidental por conducir bajo influencia del alcohol y negligencia grave contra un menor con riesgo de lesiones graves o muerte, además de un arresto por posesión de cocaína en Maryland.

Otro de los salvadoreños deportados fue Paulino Barahona, cuyo historial criminal incluye una condena por agresión agravada contra un agente policial y un arresto por conducir bajo los efectos del alcohol en Virginia Occidental, de acuerdo con la información divulgada por las autoridades estadounidenses.